Una avalancha de hielo y rocas desencadenó una inundación en el distrito de Rasuwa, cerca de la frontera con China, que dejó al menos 17 fallecidos y más de 700 desaparecidos, según las autoridades locales.
Una avalancha de hielo y rocas provocó una inundación en el norte de Nepal, cerca de la frontera con China. El fenómeno, ocurrido el miércoles en el distrito de Rasuwa, dejó al menos 17 muertos y más de 700 personas desaparecidas, según informaron las autoridades nepalíes.
Las imágenes difundidas muestran el avance de una masa de agua y barro que atravesó localidades como Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, y causó daños en infraestructura y proyectos hidroeléctricos de la región.
El Ministerio del Interior de Nepal indicó que la inundación fue provocada por un deslizamiento de tierra que bloqueó el río Bhote Koshi. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, un terremoto de magnitud 4,4 se registró a las 02:52 GMT, con epicentro 77 kilómetros al noroeste de Kodari y a una profundidad de 10 kilómetros.
El ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, declaró ante la Cámara de Representantes: «Un terremoto ocurrió a las 8:37 (02:52 GMT) de hoy y, debido a ello, se produjo un gran deslizamiento de tierra que bloqueó el río, lo que parece haber causado la inundación».
La Junta de Turismo de Nepal reportó que 384 viajeros están desaparecidos, de los cuales 291 son extranjeros y 93 son nepalíes. Entre los extranjeros figuran ciudadanos de India, Malasia, Reino Unido, Sudáfrica, Estados Unidos, Australia y Países Bajos. Las autoridades aclararon que el registro es preliminar y está sujeto a verificación.
Además, 60 trabajadores de un proyecto hidroeléctrico en construcción permanecen desaparecidos. Los empleados se encontraban dentro de un túnel cuando la inundación alcanzó las instalaciones del proyecto Langtang Khola, de 20 MW.
Las tareas de rescate continúan con dificultades debido al nivel del agua y las condiciones montañosas. Helicópteros no pueden aterrizar en algunas zonas de Syapru Besi y Timure hasta que la crecida disminuya. La policía y el ejército de Nepal participan en el operativo, y las autoridades pidieron a los residentes de zonas bajas trasladarse a lugares seguros.
La Cruz Roja activó equipos de respuesta de emergencia, movilizó voluntarios y desplegó suministros humanitarios. En el Tíbet, China movilizó organismos de respuesta y equipos de rescate para atender las consecuencias del desastre.
