Un informe de la Consultora W indica que el 52% de los hogares argentinos pertenece a la clase baja, que incluye a los segmentos pobres y no pobres. El ingreso promedio familiar es de $2.800.000 netos, aunque el 78% de los hogares percibe ingresos inferiores a esa cifra.
Buenos Aires, 2 de septiembre – Un informe de la Consultora W señala que más del 50% de los hogares argentinos pertenece a la clase baja, que reúne a los segmentos pobres y no pobres. Dentro de ese grupo, el 22% de la población corresponde a la clase baja en pobreza, con un salario promedio de $1.000.000 por hogar.
Al sumar la clase baja no pobre, que agrupa al 30% de la población, el conjunto de ambos segmentos supera a todos los estratos medios y altos combinados, según el informe.
El ingreso promedio de las familias argentinas alcanzó los $2.800.000 netos, aunque el 78% de los hogares gana por debajo de ese número.
La pirámide social se compone de cinco grupos: clase alta, clase media alta, clase media baja, clase baja no pobre y clase baja en pobreza. Para pertenecer al nivel más elevado, una familia debe contar con un ingreso mensual a partir de $9.000.000. Actualmente, el 5% de los argentinos se encuentra dentro de ese grupo.
Le sigue la clase media alta, con el 17% de la población y un salario base de $4.500.000, que crece hasta los $6.500.000 mensuales.
Continúa la clase media baja, que contiene al 26% de los ciudadanos, con un ingreso inicial de $2.500.000 por mes.
En cuanto a la clase baja no pobre, que agrupa al 30% de la sociedad, tiene un piso salarial de $1.500.000 mensuales por hogar.
Con esos números, la estructura queda distribuida de la siguiente manera: 5% de clase alta, 17% de clase media alta, 26% de clase media baja, 31% de clase baja no pobre y 21% de hogares pobres.
