El Ejecutivo nacional pondrá en venta participaciones estatales en centrales termoeléctricas y en AySA, y relanzará la privatización de Intercargo para obtener ingresos destinados al pago de deuda.
El Gobierno nacional prepara una nueva etapa de privatizaciones con el objetivo de obtener más de US$1000 millones antes de fin de año. Los fondos serán destinados, según el ministro de Economía, Luis Caputo, a cancelar vencimientos de deuda hasta 2027.
La próxima medida será la venta de las participaciones estatales en las centrales termoeléctricas Manuel Belgrano y José de San Martín, ambas controladas por Energía Argentina (Enarsa). En el mercado estiman que podrían ingresar cerca de US$600 millones. A esto se suma el proceso de venta del 90% de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), con una valuación de US$500 millones, y un nuevo intento por desprenderse de Intercargo, esta vez sin precio base.
La Agencia de Transformación de Empresas Públicas (ATEP), a cargo de Diego Chaher, también prepara una ronda de concesiones de activos energéticos. Incluye cuatro complejos hidroeléctricos cuyos contratos originales vencieron y, en una etapa posterior, los grandes gasoductos operados por Enarsa, entre ellos el Gasoducto Perito Moreno.
Según fuentes cercanas a los procesos, la venta de las participaciones en las termoeléctricas se pondrá en marcha en las próximas semanas. El Estado posee el 65,006% de Termoeléctrica Manuel Belgrano y el 68,83% de Termoeléctrica José de San Martín. Ambas son ciclos combinados de 865 MW de potencia neta. La Manuel Belgrano está en Campana, provincia de Buenos Aires, y generó 4452 GWh en 2024. La José de San Martín, en Timbúes, Santa Fe, produjo 3338 GWh en el mismo período.
En estas sociedades, Enarsa comparte capital con Central Puerto, AES Argentina, Enel Generación El Chocón y Pampa Energía, entre otros accionistas minoritarios. El Estado conserva el control y busca transferir su participación mayoritaria.
Esta venta se suma a la transferencia de la participación en Citelec, controlante de Transener, por la que obtuvo US$356 millones, y a la adjudicación de las concesiones de las represas del Comahue, que generaron ingresos por más de US$700 millones.
En paralelo, la ATEP prepara las nuevas concesiones de los complejos hidroeléctricos Futaleufú (Chubut), Diamante (Mendoza), Río Hondo-Los Quiroga (Tucumán y Santiago del Estero) y El Cadillal, Escaba y Pueblo Viejo (Tucumán). Los contratos originales, otorgados en la década del 90 por 30 años, ya vencieron y los activos operan bajo regímenes transitorios.
En cuanto a los gasoductos, se analiza otorgar concesiones por 30 años para su operación. El principal activo es el Gasoducto Perito Moreno, junto con la Reversión del Gasoducto Norte, Mercedes-Cardales, el Gasoducto del Noreste Argentino y el Juana Azurduy. En conjunto suman más de 3100 kilómetros. El esquema podría incluir una compulsa nacional e internacional donde la tarifa de transporte sea un criterio central.
La venta de AySA está formalmente en marcha. El Estado puso en venta el 90% de las acciones mediante una licitación sin precio base. La presentación de ofertas fue trasladada al 15 de septiembre, día en que se abrirá la primera etapa. El Gobierno espera obtener unos US$500 millones. El pliego establece compromisos de inversión por US$1940 millones en los primeros cinco años y hasta US$15.040 millones en los 30 años de concesión.
Intercargo, por su parte, tendrá una segunda oportunidad de privatización. La primera licitación, con precio base de US$45 millones, no recibió ofertas. El nuevo llamado no tendrá precio base y la empresa llegará a la venta con menos liquidez, ya que el Tesoro retirará parte del efectivo acumulado. Intercargo tenía unos US$55 millones en activos corrientes, según información oficial.
El cronograma de privatizaciones se enmarca en el programa financiero del Gobierno. Según cálculos de Econviews, las necesidades financieras de 2027 ascienden a US$24.900 millones. El programa de Luis Caputo contempla, entre otras fuentes, US$4200 millones de organismos internacionales, US$5000 millones de colocaciones en el mercado local y US$1500 millones provenientes de privatizaciones.
