El exfuncionario Roberto Baratta declaró en el juicio por la causa Cuadernos, donde afirmó que el grupo Techint recibió un trato diferencial durante la investigación y detalló sus reuniones con directivos de la empresa, incluido Paolo Rocca.
El ex número dos del Ministerio de Planificación, Roberto Baratta, declaró en el juicio por la causa Cuadernos, donde sostuvo que el grupo Techint recibió un trato diferencial durante la investigación judicial. Baratta afirmó que existió una «clara diferenciación en el trato y en los procesos» respecto de la empresa, en comparación con otros empresarios y exfuncionarios investigados.
Durante su exposición, Baratta se refirió a la importancia del grupo Techint en la economía argentina. «Nadie puede negar la importancia que tiene el grupo Techint en la economía de nuestro país», declaró, y mencionó su presencia en sectores como la siderurgia, la obra pública, los hidrocarburos, las comunicaciones y la distribución de gas.
Baratta indicó que, debido a esa relevancia, mantuvo reuniones frecuentes con directivos de Techint durante su gestión en el Ministerio de Planificación. Mencionó contactos con Héctor Zabaleta, Luis Betnaza y otros integrantes del holding, y afirmó que hubo intercambios de correos electrónicos entre 2004 y 2015.
El exfuncionario también se refirió a sus encuentros con Paolo Rocca. «También he ido a cenar a la casa de Paolo Rocca, acompañando al ministro Julio De Vido. Cenas cordiales donde se evaluaba el trabajo, la actividad», sostuvo. Aclaró que esos encuentros formaban parte de la relación que mantenía con empresarios por sus funciones y que no existía coincidencia ideológica ni política con el Grupo Techint.
La parte central de su declaración se centró en el tratamiento judicial que recibió Techint en la causa Cuadernos. Baratta aclaró que no acusaba a la empresa de haber participado en el supuesto armado del expediente, al que volvió a definir como una «clara y evidente operación de inteligencia». Sin embargo, denunció que el grupo empresario habría sido beneficiado durante la instrucción. «Es asqueroso, y estoy tratando de usar una terminología adecuada, que Techint contó con la autoayuda por comisión o por intereses inconfesables de una parte del Poder Judicial de nuestro país», afirmó.
Para Baratta, durante la etapa de instrucción existió una «clara asimetría procesal». Según sostuvo, la diferencia no solo se produjo entre Techint y los exfuncionarios investigados, sino también respecto de otros empresarios que atravesaron el expediente.
El exfuncionario también se refirió a la declaración de Héctor Zabaleta en la causa, uno de los exdirectivos de Techint que reconoció ante la Justicia la existencia de entregas de dinero. Baratta cuestionó la imagen que, según él, se dio sobre su lugar dentro de la compañía. «Zabaleta se presentó casi como un cadete», afirmó. Sin embargo, aseguró que, por la relación laboral que había mantenido con él y por lo que escuchó durante el juicio, esa descripción no se correspondía con sus verdaderas funciones. «Fue evidente que Zabaleta no era un cadete. Era la persona que manejaba los fondos de todo el holding Techint», sostuvo. También afirmó que el exdirectivo asesoraba a Paolo Rocca de manera personal.
La declaración de Baratta volvió así sobre una relación que atravesó buena parte de su paso por el Ministerio de Planificación y que ahora reapareció en el debate oral. En un juicio marcado por las confesiones de empresarios y exfuncionarios, el ex número dos de De Vido eligió poner el foco en las diferencias que, según su versión, existieron dentro de la propia investigación judicial.
