El Ministerio de Relaciones Exteriores de India calificó como falsas las versiones sobre un supuesto ACV de Xi Jinping, mientras la Presidencia de Sudáfrica informó que Cyril Ramaphosa está apartado de sus actividades por problemas de salud no especificados.
NUEVA DELHI.– El Ministerio de Relaciones Exteriores de India desmintió este jueves una serie de rumores difundidos en redes sociales sobre supuestos problemas de salud del presidente chino, Xi Jinping, y del presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, durante la cumbre de los Brics celebrada los días 12 y 13 de septiembre en Nueva Delhi.
La unidad de verificación del ministerio indio (MEA FactCheck) calificó las publicaciones como «falsas» y «engañosas», y advirtió contra la difusión de contenidos «maliciosos» en plataformas sociales.
En el caso de Ramaphosa, la Presidencia de Sudáfrica confirmó oficialmente que el mandatario, de 73 años, se encuentra apartado temporalmente de sus actividades «debido a problemas de salud».
«El presidente Ramaphosa, que regresó el lunes de la cumbre de los Brics en la India, recibió de su equipo médico la recomendación de descansar y recuperarse», indicó la Presidencia en un comunicado. También informó que, cuando fuera posible, los ministros lo representarían en los compromisos públicos previstos.
La oficina presidencial no precisó qué enfermedad padece, cuál es su gravedad ni cuándo retomará su agenda. Tampoco mencionó diarrea, intoxicación alimentaria u otro trastorno gastrointestinal, ni estableció vínculo alguno entre el cuadro y los alimentos consumidos durante la cumbre.
Las versiones comenzaron a circular después de la cumbre, alimentadas por la ausencia de Xi en una cena de gala y por la posterior suspensión de la agenda de Ramaphosa. En redes sociales aparecieron afirmaciones no verificadas sobre un supuesto ACV del presidente chino y problemas gastrointestinales del mandatario sudafricano.
En el caso de Xi, las especulaciones crecieron tras su ausencia en la cena ofrecida por el primer ministro indio, Narendra Modi. China estuvo representada por el canciller Wang Yi, mientras otros líderes, entre ellos Vladimir Putin, sí participaron del encuentro. Xi había intervenido en las sesiones de la cumbre y había mantenido una reunión bilateral con Modi. No hubo una explicación oficial de Pekín sobre su ausencia en la cena.
Una de las versiones más difundidas provino de Xie Wanjun, presidente del opositor Partido Democrático de China, quien sostuvo en X que Xi se había desmayado durante la visita y posteriormente había regresado a Pekín. Xie aseguró además, sin aportar pruebas verificables, que el mandatario había sido trasladado al Hospital 301, vinculado al Ejército chino, y que había sufrido un ACV. No existe hasta ahora confirmación oficial ni evidencia independiente que respalde esas afirmaciones.
La controversia sobre la salud de los mandatarios se superpuso con otra polémica en torno al menú exclusivamente vegetariano elegido por el gobierno de Modi para agasajar a los líderes extranjeros. La cena de gala del sábado en Bharat Mandapam no incluyó carnes ni pescados. Se sirvieron platos como paneer lababdar, hongos del Himalaya, kebabs de hongos, lentejas, arroz con mijo, jalebi y firni.
La elección desató acusaciones de una suerte de «diplomacia vegetariana» de Modi. Dirigentes de la oposición cuestionaron que el menú proyectara al exterior una imagen parcial de un país con una enorme tradición culinaria no vegetariana y acusaron al gobierno de imponer sus preferencias alimentarias en un escenario diplomático.
El líder opositor Rahul Gandhi se sumó a la discusión al afirmar en X que «el 80% de los indios son no vegetarianos» y reivindicar la comida india con carne. El ministro de Asuntos Parlamentarios, Kiren Rijiju, respondió que le resultaba increíble que el Congreso hiciera política incluso con el menú y aseguró que los invitados habían disfrutado de la gastronomía vegetariana del país.
La polémica ganó fuerza por la ausencia de Xi de la cena de gala. En redes sociales y en algunos comentarios políticos se intentó relacionar su ausencia con el menú vegetariano, aunque funcionarios señalaron que el presidente chino se retiró para descansar. No existe evidencia de que la comida servida durante la cumbre tuviera relación con la ausencia de Xi ni con el problema de salud de Ramaphosa.
