Colocar una botella llena de agua en el depósito del inodoro es una práctica difundida para reducir el consumo de agua por descarga. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) advierte que su eficacia depende del modelo y que puede afectar el rendimiento del equipo.
Poner una botella de agua en la mochila del inodoro es un truco doméstico para generar un ahorro de agua. La práctica apareció alrededor de inodoros antiguos, cuyos depósitos necesitan más litros que los modelos de alta eficiencia actuales.
Según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), algunos equipos antiguos pueden utilizar entre 13 y 19 litros por descarga.
Colocar una botella de plástico llena de líquido y cerrada dentro de la mochila del inodoro hace que se desplace parte del volumen disponible dentro del depósito. De esta manera, cuando la mochila vuelve a cargarse, necesita menos cantidad de agua para lograr su nivel habitual.
Una botella de un litro, por ejemplo, ocupa aproximadamente un litro del espacio que normalmente podría llenarse con agua. El ahorro potencial se repite con cada descarga, siempre que el inodoro siga funcionando correctamente.
El método se hizo popular porque no exige modificar cañerías ni comprar un mecanismo adicional. Sin embargo, la botella debe permanecer estable y alejada del flotante, la válvula y cualquier otra pieza móvil.
Hay además una condición fundamental: reducir el volumen no debe impedir una descarga completa. Si el usuario necesita accionar el inodoro una segunda vez, el supuesto ahorro puede disminuir o desaparecer.
Cuántos litros puede gastar un inodoro en cada descarga
Las diferencias entre modelos son importantes. La EPA estima que los inodoros instalados antes de 1980 pueden consumir alrededor de 19 litros por descarga.
Para los instalados entre 1980 y 1994, la estimación baja a unos 13,2 litros. Los equipos posteriores a 1994 utilizados por la agencia como referencia consumen alrededor de 6,1 litros.
Los modelos eficientes redujeron todavía más esa cifra. Los inodoros certificados por el programa WaterSense utilizan 4,85 litros por descarga o menos y deben cumplir también requisitos de rendimiento.
El impacto acumulado explica por qué el baño aparece en las estrategias de ahorro doméstico. La EPA calcula que el inodoro representa cerca del 30% del consumo de agua dentro de una vivienda promedio.
La misma agencia utiliza como supuesto unas 5,05 descargas diarias por persona para realizar sus cálculos de ahorro. La frecuencia convierte una pequeña diferencia por descarga en un volumen considerable a lo largo del año.
Por qué el truco de la botella no conviene en todos los inodoros
La antigüedad del equipo cambia el análisis. Reducir parte del enorme depósito de un inodoro viejo no es equivalente a hacerlo en un modelo moderno diseñado desde fábrica para trabajar con pocos litros.
La propia EPA aconseja, en sus guías de eficiencia, evitar en general dispositivos de desplazamiento incorporado posteriormente a los tanques. La razón es que pueden perjudicar el rendimiento del inodoro y aumentar las necesidades de mantenimiento.
También existe un problema mucho más costoso que una descarga grande: las pérdidas. Un inodoro que deja correr agua puede desperdiciar hasta unos 757 litros diarios, según la EPA.
En esos casos, colocar una botella no resuelve la falla. Hay que revisar el flotante, la válvula de llenado, el sello de descarga u otro componente responsable de que el agua continúe pasando.
