La afección se origina en la glándula tiroides y en sus primeras etapas no suele presentar síntomas. Los factores hormonales y genéticos inciden en su mayor prevalencia en mujeres.
El cáncer de tiroides es una afección que se origina en la glándula tiroides, ubicada en la base del cuello. En la mayoría de los casos, los nódulos o pequeños tumores que aparecen en esta glándula son benignos. Sin embargo, algunos pueden ser cancerígenos cuando presentan baja presencia de un líquido llamado coloide, lo que endurece los nódulos y puede derivar en adenomas que, sin tratamiento oportuno, se extienden a otros tejidos y órganos.
Este jueves se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Tiroides, fecha destinada a difundir información sobre esta enfermedad. Según un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, se trata de uno de los padecimientos más recurrentes en mujeres, asociado a factores hormonales y genética celular. El diagnóstico oportuno permite evitar complicaciones mayores.
La mayoría de los cánceres de tiroides no provocan signos ni síntomas en las primeras etapas. A medida que el tumor crece, puede ocasionar:
- Un bulto (nódulo) que se puede palpar a través de la piel del cuello
- Sensación de que los cuellos ajustados de las camisas aprietan demasiado
- Cambios en la voz, incluida una ronquera cada vez mayor
- Dificultad para tragar
- Hinchazón de los ganglios linfáticos en el cuello
- Dolor en el cuello y en la garganta
Factores de riesgo
Algunos de los factores que pueden aumentar el riesgo de tener cáncer de la glándula tiroidea son:
- Sexo femenino: el cáncer de tiroides es más frecuente en mujeres que en hombres. Los expertos señalan que esto puede estar relacionado con la hormona estrógeno, ya que las personas de sexo femenino al nacer generalmente tienen mayores niveles de esta hormona en el cuerpo.
- Exposición a niveles altos de radiación: los tratamientos de radioterapia en la cabeza y el cuello aumentan el riesgo.
- Determinados síndromes genéticos hereditarios: entre ellos se incluyen el cáncer medular de tiroides de tipo hereditario, la neoplasia endocrina múltiple, el síndrome de Cowden y la poliposis adenomatosa familiar. Los tipos de cáncer de tiroides que a veces pueden ser hereditarios son el cáncer medular de tiroides y el cáncer papilar de tiroides.
Agencia NA
