El presidente de Chile, José Antonio Kast, declaró en una entrevista con Bloomberg Television que su gobierno espera que los venezolanos que migraron a Chile regresen a su país si la economía venezolana mejora tras la destitución de Nicolás Maduro. Kast también se refirió al control de la inmigración irregular y a los mecanismos de deportación.
El presidente de Chile, José Antonio Kast, afirmó que su país espera que muchos de los cientos de miles de venezolanos que han migrado a Chile regresen a Venezuela si su economía mejora tras la destitución de Nicolás Maduro. Lo dijo en una entrevista con Bloomberg Television el jueves, la primera que concede a un medio extranjero desde que asumió el cargo el 11 de marzo.
«Hemos logrado un control casi total de la inmigración irregular», declaró Kast. «Esperamos que a Venezuela le empiece a ir bien económicamente, porque eso va a hacer que muchos quieran volver».
Chile, una de las economías más ricas de América Latina, ha registrado un aumento sin precedentes de la inmigración en los últimos años, principalmente desde Venezuela. Kast asumió la presidencia con la promesa de localizar y expulsar a los migrantes irregulares. Pocos días después de su toma de posesión, el ejército comenzó a excavar una zanja en un tramo de la frontera norte.
No obstante, Kast ha enfrentado obstáculos para cumplir sus promesas. En mayo reconoció que su compromiso de deportar a 300.000 migrantes «el primer día» había sido una «hipérbole». Pese a ello, el gobierno afirma que hasta la fecha ha expulsado a unas 1.300 personas.
Kast ha propuesto establecer un corredor humanitario con países vecinos, entre ellos Perú, para que los migrantes venezolanos en situación irregular puedan regresar por tierra desde Chile a su país. Pero el plan aún no se ha concretado y requiere la cooperación de los gobiernos de la región.
El gobierno de Chile también ha planteado como alternativa utilizar vuelos directos a Venezuela. Esa opción se considera ahora más viable tras el restablecimiento de las relaciones consulares entre Chile y Caracas.
«Nosotros estamos realizando vuelos de deportación a otras naciones, pero como no teníamos relaciones consulares, no podíamos hacerlo a Venezuela», dijo Kast en la entrevista. «También esperamos que haya muchas personas que quieran volver a Venezuela voluntariamente, y por eso nuestras relaciones consulares son esenciales».
En Chile viven unas 670.000 personas nacidas en Venezuela, según el censo de 2024, más de ocho veces la cifra registrada en 2017.
Ese flujo muestra ahora señales de revertirse: 7.501 migrantes salieron voluntariamente de Chile a través de pasos fronterizos autorizados entre enero y julio de este año, según un informe policial citado por el Servicio Nacional de Migración. Los venezolanos representaron el 78% de esas salidas.
El aumento de la migración irregular también ha agravado las preocupaciones de seguridad en este país sudamericano. La banda venezolana «Tren de Aragua» ha generado gran inquietud en Chile por sus vínculos con el tráfico de migrantes, la extorsión, las redes de prostitución y el tráfico de drogas.
«Y aquellos que tengan problemas con la justicia, tendremos que plantear una situación distinta, pero siempre en acuerdo con Venezuela», afirmó Kast.
