El banco suizo UBS difundió un análisis en el que indica que las preocupaciones de los argentinos se trasladaron hacia el empleo y los ingresos, y que el costo político del ajuste aumenta con el tiempo. El informe reconoce avances en consolidación fiscal, política monetaria y desregulación.
Un informe del banco suizo UBS, difundido por Bloomberg Línea, analizó la evolución del programa económico del gobierno de Javier Milei y señaló que la estabilización de precios, si bien constituye un activo, no garantiza por sí sola un respaldo electoral amplio ni una reelección sencilla para el Presidente.
El diagnóstico reconoce avances en materia de consolidación fiscal, política monetaria restrictiva, estabilización del tipo de cambio y desregulación. Según el análisis, estas medidas permitieron alejar a la Argentina del riesgo de una hiperinflación.
El trabajo plantea que la evolución de la economía real será decisiva para determinar si el oficialismo consigue transformar los resultados de la estabilización en mejoras concretas para la población.
“El avance de la inflación por sí solo no garantiza un respaldo electoral amplio ni una reelección sencilla. Las preocupaciones se desplazaron hacia el empleo y los ingresos, por lo que la recuperación económica será políticamente decisiva”, señala el informe.
Del control de la inflación al deterioro del poder adquisitivo
Uno de los puntos centrales del análisis es el cambio en las prioridades de los votantes. Durante años, la inflación ocupó un lugar central entre las preocupaciones económicas de los argentinos. Sin embargo, las encuestas recientes que recoge UBS muestran que el problema perdió protagonismo relativo frente a otras demandas, especialmente vinculadas con los ingresos, la incertidumbre económica y el empleo.
Para los analistas del banco suizo, esa modificación refleja que las exigencias sociales evolucionan a medida que se atienden determinadas necesidades. En otras palabras, una mejora en un indicador macroeconómico no garantiza que la población considere resueltos sus problemas económicos.
El informe sostiene que, si los votantes evaluaran la gestión de Milei exclusivamente por la evolución de los precios, el Presidente tendría motivos para recibir una valoración favorable. Pero la situación cambia cuando entran en juego los salarios y las posibilidades de conseguir o conservar un empleo.
Ese desplazamiento de las prioridades plantea un desafío para el Gobierno, el de sostener la desinflación sin que el costo del ajuste termine profundizando el malestar social. La estabilidad de precios continúa siendo un objetivo central, pero su traducción en una mejora del nivel de vida será determinante para consolidar el respaldo político.
UBS advierte que el costo político de la austeridad aumenta con el tiempo
El banco suizo también pone el foco en la sostenibilidad política de las medidas económicas. Si bien considera que los votantes pueden aceptar ajustes dolorosos, esa disposición depende de que perciban avances creíbles y una perspectiva concreta de mejora en sus condiciones de vida.
“El costo político de la austeridad aumenta con el tiempo”, concluyen los analistas de UBS.
La advertencia apunta a una tensión central del programa económico: mantener la disciplina fiscal y continuar con las reformas mientras los beneficios de la estabilización deben traducirse en mejoras perceptibles para los hogares. Cuanto más se prolongue el esfuerzo sin una recuperación suficiente de los ingresos, mayor podría ser la dificultad para conservar el apoyo social.
En esa línea, el informe considera que las autoridades no abandonarán el proceso de desinflación, aunque podrían necesitar un enfoque más gradual. La continuidad del programa de reformas, sin embargo, dependerá de que los bolsillos de la población comiencen a mostrar señales de recuperación a medida que se acerquen las elecciones de 2027.
