Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, advirtió que la evolución económica actual y el avance de la inteligencia artificial amenazan con profundizar la brecha entre economías avanzadas y en desarrollo, en un contexto de caída de la ayuda internacional.
Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), advirtió el miércoles que la evolución económica actual y el rápido avance de la inteligencia artificial amenazan con profundizar la brecha entre las economías avanzadas y las economías de los países en desarrollo, especialmente frente a las fuertes caídas en la ayuda internacional al desarrollo.
Durante las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial en Bangkok, Georgieva declaró: «El riesgo de divergencia es más peligroso para aquellos que ya están más rezagados».
La titular del organismo instó a los países miembros a cumplir con sus aportes al Fondo Fiduciario para la Reducción de la Pobreza y el Crecimiento, herramienta que otorga créditos a tasa cero o blanda a las economías más vulnerables. Asimismo, el FMI solicitó a las potencias globales recapitalizar el Fondo Fiduciario para la Contención y el Alivio de Catástrofes (CCRT), que brinda subvenciones para el alivio y la cancelación del servicio de la deuda a las naciones más pobres y afectadas por emergencias.
Georgieva señaló que el encarecimiento de los combustibles y los alimentos, la disminución de la ayuda internacional al desarrollo y la menor disposición a realizar inversiones de riesgo presionan sobre estos países, a pesar de años de «duro trabajo».
Según las últimas proyecciones del organismo, un eventual estancamiento en el rally de inversión por la inteligencia artificial, la presión de la deuda soberana y la escalada bélica en Medio Oriente condicionarán la actividad mundial, cuyo crecimiento se fijó en un 3,1% para 2026, afectando con mayor fuerza a los países en desarrollo.
La suba de tasas en las economías avanzadas disparó la factura financiera de los mercados emergentes: el servicio de la deuda pasó de absorber el 6% de sus ingresos fiscales al 14%, aun cuando el volumen total del endeudamiento cedió.
Por su parte, Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, instó al FMI a intensificar sus acciones para combatir las prácticas que distorsionan la competencia, una advertencia que apunta de forma implícita a China.
