Kevin Warsh sostuvo que la inteligencia artificial tendrá un impacto positivo a largo plazo, aunque advirtió que el camino estará marcado por la incertidumbre y posibles presiones inflacionarias en el corto plazo.
El presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Kevin Warsh, afirmó el viernes que la inteligencia artificial es el «cambio más trascendental» para la economía mundial que ha visto, y pronosticó que su impacto será positivo pero con un camino «accidentado».
«Diría que el advenimiento de esta nueva tecnología es probablemente el cambio más trascendental para Estados Unidos y la economía mundial en mi vida», declaró Warsh en un evento durante las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial en Bangkok.
Warsh sostuvo que, en su cargo como jefe del banco central estadounidense, asume «con sobriedad y responsabilidad» las implicaciones macroeconómicas de esta tecnología, incluido un impulso de la inflación a corto plazo a través de efectos del lado de la demanda y un esperado choque positivo de oferta a largo plazo.
Reconoció que el auge de las inversiones en la IA haría subir los precios a corto plazo. Aunque «realmente, creo, que hay un gran beneficio para la economía mundial y la economía de Estados Unidos a más largo plazo», apuntó.
Como ejemplo de los efectos positivos, dijo que esperaba que la Fed utilizara la inteligencia artificial para analizar mejor los datos en la conducción de la política monetaria.
Y reiteró su creencia en que la tecnología «haría que las economías y los países que la utilicen adecuadamente sean más productivos».
Advirtió, sin embargo, que el camino aún está marcado por la incertidumbre.
«Es probable que el camino desde donde estamos hasta allí sea muy accidentado: accidentado en cuanto a nuestra comprensión de la tecnología, accidentado porque realmente no sabemos cuál va a ser la estructura de mercado de estas nuevas tecnologías», dijo.
