A menos de una semana del balotaje del 25 de octubre, un sondeo de BTG/Nexus muestra una diferencia de 0,6 puntos porcentuales, dentro del margen de error de dos puntos.
La carrera por la Presidencia de Brasil entra en su última semana con una diferencia de 0,6 puntos porcentuales entre Flávio Bolsonaro (Partido Liberal) y Luiz Inácio Lula da Silva (Partido de los Trabajadores), según la encuesta de BTG/Nexus publicada este lunes. En votos válidos, Bolsonaro obtiene 50,3% y Lula 49,7%, una brecha dentro del margen de error de dos puntos.
En la medición del 13 de octubre, la distancia era de 3,2 puntos a favor de Bolsonaro, quien alcanzaba 51,6% contra 48,4% de Lula.
En el voto espontáneo, ambos candidatos quedan igualados en 44,5%. Los votos en blanco o nulos suman 4,7% y un 6,2% se mantiene indeciso o no responde. En la modalidad estimulada, Bolsonaro registra 46,5% de las intenciones generales y Lula 45,9%, con 4,7% de votos blancos o nulos y 2,9% que evita tomar postura.
El 90,9% de los encuestados afirma que no modificará su voto hasta el domingo, frente al 92,4% de días atrás. Quienes admiten que podrían cambiar de opinión subieron de 6,6% a 8,4%. Entre estos últimos, el 59,3% votaría en blanco o nulo o no elegiría a ninguno de los dos; el 14,9% señala a Lula como segunda opción y el 7,1% a Bolsonaro.
Marcelo Tokarski, director ejecutivo de Nexus, declaró a UOL que el senador mantiene cierta ventaja porque «la abstención tiende a perjudicar un poco más a la candidatura de Lula».
Respecto de la gestión del actual mandatario, el 42,9% la califica como pésima, el 32,4% como óptima y el 23,6% como regular.
Lula anunció medidas orientadas a los microemprendedores individuales (MEI), que incluyen la renegociación de deudas tributarias por un monto estimado de 12.600 millones de reales y que alcanzaría a unos 3,6 millones de microemprendedores. También propuso elevar progresivamente el límite anual de facturación del régimen de 81.000 reales a 140.000 reales en 2028.
En materia laboral, Lula defendió la eliminación de la jornada 6×1 y cuestionó la experiencia de su rival: «Mi adversario conoce al trabajador por la literatura, porque nunca habló con un trabajador. Además, nunca trabajó». Asimismo, propuso garantizar el transporte público gratuito los fines de semana en todo Brasil y afirmó que «mi adversario conoce el colectivo por la literatura, porque nunca se subió a un colectivo».
