La jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, detalló los objetivos legislativos del oficialismo: eliminar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) y preparar el debate de la Ley de Tierras. La legisladora fijó como fecha límite para cualquier modificación electoral el 30 de diciembre.
La jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, expuso este martes los ejes legislativos que el Gobierno buscará impulsar en las próximas semanas: la eliminación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) y la preparación del debate por la Ley de Tierras. Según indicó en una entrevista, La Libertad Avanza (LLA) trabaja en un objetivo de máxima y uno de mínima.
El primero, con el respaldo del jefe de Gabinete, Diego Santilli, consiste en terminar con la instancia electoral. El segundo prevé suspender las primarias, como ocurrió en 2025, y cuenta con el apoyo del PRO. Bullrich advirtió que los tiempos son limitados y que la Justicia electoral ya se pronunció al respecto.
Mediante una acordada del 8 de septiembre pasado, el tribunal electoral señaló que el Congreso debe debatir «con anticipación suficiente al inicio de un proceso» las eventuales reformas para garantizar previsibilidad. Además, sostuvo que «alterar la estabilidad del orden legal durante un mismo proceso electoral puede producir más daños que beneficios» y fijó como plazo ideal para introducir modificaciones entre seis y tres meses antes de la elección.
En ese marco, Bullrich afirmó: «En los años de elección no se cambian las leyes electorales. Eso es un concepto aceptado por la política. Entonces, el esfuerzo tiene que ser lo antes posible y como máximo hasta el 30 de diciembre». La legisladora también indicó que el peronismo anticipó su intención de mantener las PASO y que la situación es compleja, pese a los diálogos abiertos con gobernadores de buena relación con la Casa Rosada.
En ese contexto, serán clave los senadores que responden al gobierno de Córdoba. En Diputados, ese espacio acompañó al bloque libertario en su pretensión de que el proyecto de endeudamiento familiar regrese a comisiones y se abstuvo en la Ley de la Propiedad Privada.
Respecto de las negociaciones, Bullrich manifestó: «Diego (Santilli) es un optimista consuetudinario, siempre te dice que está todo bien. Yo soy un poquito más… los tengo ahí (a los senadores), los escucho todo el día, hablo con cada uno, intercambio información. Diego habla con los gobernadores y bueno, parecía que después de París estaba todo resuelto, vamos a la sesión. Y no fue tan así. Entonces es como que todos van como midiendo la situación».
En relación con la Ley de Tierras, el oficialismo trabaja para que la norma obtenga el visto bueno en la Cámara alta. La Ley de Propiedad Privada se aprobó en sus cuatro capítulos; el último, que contenía la Ley de Tierras, se votó de manera nominal y obtuvo 239 votos a favor, 4 en contra y 6 abstenciones. Bullrich expresó su molestia por el regreso de la norma al Senado, al considerar que dinamita los acuerdos personales que cerró con los gobernadores cuando se votó el 7 de agosto.
Asimismo, hay una cuestión técnica que pesa: la legisladora prefiere que exista una resolución final de la Justicia en torno al expediente originado en Bariloche, Río Negro. Allí, una ONG solicitó al Juzgado Federal de San Carlos de Bariloche la declaración de inconstitucionalidad y nulidad del artículo 154 del DNU 70/2023 y, de forma cautelar, la suspensión de sus efectos. La Corte Suprema ordenó suspender provisoriamente los efectos del artículo hasta que la Justicia Federal de esa ciudad resuelva sobre la legitimación de los demandantes y el pedido cautelar.
