El Índice de Inclusión Financiera de Credicorp, presentado esta semana, registró 50,1 puntos sobre 100 en ocho países de la región. El gerente de Asuntos Corporativos de la entidad, Enrique Pasquel, señaló que la expansión de Internet y la educación financiera son ejes para continuar la progresión.
Latinoamérica alcanzó 50,1 puntos sobre 100 en la última edición del Índice de Inclusión Financiera, presentado esta semana por Credicorp, el mayor grupo financiero de Perú. El estudio abarca ocho países: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, México, Panamá y Perú.
Según el informe, la mitad de la población de la región utiliza billeteras digitales, frente a uno de cada diez hace cinco años. Enrique Pasquel, gerente de Asuntos Corporativos de Credicorp, declaró a EFE: «Empezamos en 2021 con 38,3 puntos y ahora estamos en 50,1 puntos. Todos los años hemos crecido un poco pero todavía estamos a mitad de tabla. Hay mucho que trabajar tanto desde el sector público como desde el sector privado para aumentar el nivel de inclusión financiera».
El índice evalúa acceso, uso y percepción de calidad. Los resultados muestran una diferencia entre el acceso (50,2) y el uso (37,5). Pasquel atribuyó esa brecha al desconocimiento de los productos financieros. «Mientras la gente más familiarizada está con los productos financieros y conoce sus ventajas y su uso responsable, más aumenta inmediatamente el nivel de inclusión financiera a través del uso», explicó.
Pasquel indicó que la expansión del acceso a Internet es un eje para mejorar la inclusión financiera, especialmente en zonas rurales. «La inclusión financiera está muy vinculada hoy en día al acceso a Internet, porque las principales plataformas para acceder al sistema financiero son digitales. El mejor ejemplo son las billeteras digitales, que se han convertido en la gran puerta de entrada de las personas (en Latinoamérica) a los servicios financieros», sostuvo. Y agregó: «Si un país quiere aumentar la inclusión financiera, tiene que trabajar de manera muy fuerte para que exista un acceso muy generalizado a Internet en aquellas zonas donde ahora no existe».
El ejecutivo también mencionó la educación financiera como otra línea de acción. «Después de tener la billetera digital sigue eventualmente una cuenta de ahorro, quien sabe si quizá una tarjeta de crédito o un préstamo personal», afirmó. Señaló que estas herramientas generan un historial de pagos e ingresos que permite otorgar créditos.
Una de las billeteras digitales con mayor implantación en la región es Yape, con más de 16 millones de usuarios en Perú y casi 5 millones en Bolivia. A través de esta herramienta se han entregado 6,1 millones de créditos, un tercio de ellos a personas que accedieron por primera vez a un préstamo del sistema financiero formal.
Liliana Rojas-Suárez, directora de la Iniciativa Latinoamérica del Centro para el Desarrollo Global, dijo a EFE que la formalización laboral es otro factor para elevar la inclusión financiera en países con alta informalidad. «La actividad económica no existe sin las finanzas, necesitamos transacciones financieras para hacer pagos, ahorrar, invertir y hacer absolutamente todo lo que hacemos. Cuando no tienes acceso a servicios financieros formales y te manejas solo con el efectivo, estás en un nivel de deficiencia grande», remarcó.
Fuente: EFE
