El Ejército israelí cerró los accesos a la ciudad cisjordana y el ministro de Defensa, Israel Katz, informó que los desplazados no podrán regresar hasta concluir las operaciones. La Autoridad Palestina solicitó presión internacional.
El Ejército de Israel impuso este sábado un bloqueo generalizado y desplazó a residentes en la ciudad cisjordana de Hebrón, un día después de un ataque de hombres armados palestinos que mató a dos soldados israelíes.
Todas las entradas de Hebrón estaban cerradas al tránsito de vehículos, según Basma Radio, un canal de Telegram utilizado por palestinos para monitorear puestos de control y cierres de carreteras.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró en una entrevista con la emisora pública Kan que «cerca de 2000 han sido desplazados» y que «no se les permitirá regresar a su barrio hasta que hayamos terminado de ocuparnos de todos los asuntos de Hamas en Hebrón».
La Autoridad Palestina solicitó a la comunidad internacional ejercer presión sobre Israel para proteger a los residentes. La diplomacia palestina declaró que ante «las crecientes amenazas de desplazamiento de población y destrucción, se necesita una acción internacional urgente» y reclamó «medidas concretas y disuasorias».
Los desalojos en Hebrón, la mayor ciudad del territorio palestino ocupado desde 1967, se producen días antes de elecciones legislativas en Israel.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, había anunciado una operación militar de mayor envergadura pocas horas después del ataque, «como no se ha visto desde la Guerra de los Seis Días» de 1967. Su ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, volvió a pedir el desmantelamiento de la Autoridad Palestina, aunque no existe indicio que la vincule con el ataque.
En el barrio de Deir Baha, varios edificios fueron marcados con una cruz para indicar que habían sido desalojados. Las calles quedaron desiertas y solo circulaban vehículos del Ejército israelí, desplegado en la zona.
Higazi Shawer al Tamimi, comerciante de 70 años, relató que fue despertado por soldados israelíes a la una de la madrugada y le ordenaron abandonar la casa con dos horas para preparar equipaje y documentos. Sostuvo que esto ocurrió «porque Benjamin Netanyahu quiere ganar» las elecciones con la «sangre de los palestinos» y afirmó: «Pero no iremos a ninguna parte».
El gobernador de Hebrón, Khaled Dudin, declaró que «empezaron por el barrio del que procedían los atacantes, pero no tenemos ninguna garantía de que la operación no se extienda» y calificó la medida como un «castigo colectivo» contra civiles inocentes.
El Ejército israelí afirmó que llevaba a cabo «registros precisos, selectivos y exhaustivos» en el barrio de origen de los dos atacantes, abatidos tras el ataque, y que la operación podría prolongarse varios días.
En Cisjordania, la organización israelí de derechos humanos Yesh Din contabilizó 672 incidentes en los últimos 26 días, la mitad durante la cosecha de aceitunas de los palestinos.
Los últimos sondeos sitúan a Netanyahu en empate técnico con su principal rival, Gadi Eisenkot, exjefe del Ejército y candidato centrista.
En la Franja de Gaza, ataques israelíes mataron al menos a una persona en la capital e hirieron a varias más, según responsables del hospital local Shifa. Más de 1500 palestinos han muerto en Gaza a manos del Ejército desde octubre de 2025, cuando supuestamente comenzó un alto el fuego entre Israel y Hamas.
Agencias AFP y AP
