El Comité Ejecutivo de la IWF confirmó que la capital rusa albergará el campeonato mundial de halterofilia, el primero de un deporte olímpico en Rusia desde febrero de 2022. También se asignaron las sedes de 2029 (Ahmedabad), 2028 juvenil (Pristina) y Sub 20 (Caracas).
La Federación Internacional de Levantamiento de Pesas (IWF) anunció este domingo que Moscú será sede del Campeonato Mundial de 2030. La decisión fue adoptada por su Comité Ejecutivo, que también confirmó a Ahmedabad (India) como sede del Mundial de 2029, a Pristina (Kosovo) para el Mundial juvenil de 2028 y a Caracas (Venezuela) para el Sub 20.
Será el primer Mundial de un deporte del programa olímpico, de verano o invierno, que se celebrará en Rusia desde febrero de 2022, cuando comenzó la invasión a Ucrania. Desde entonces, las principales federaciones internacionales habían evitado organizar competencias de esa jerarquía en territorio ruso.
«Todas las candidaturas que recibimos fueron excelentes y estamos seguros de que los campeonatos tendrán un enorme éxito», declaró José Quiñones, secretario general de la IWF, quien destacó que tres de los cuatro países seleccionados organizarán por primera vez una competencia mundial bajo la órbita de la federación.
La federación nacional de levantamiento de pesas de Rusia calificó la adjudicación como un logro institucional y sostuvo que fue la primera entidad de un deporte olímpico en conseguir devolver al país una competencia oficial de máximo nivel después de varios años de exclusión.
El antecedente más reciente de ese aislamiento fue el Mundial de Natación de 2025: había sido adjudicado a Kazán, pero la Federación Internacional de Natación decidió trasladarlo a Singapur como consecuencia de la guerra. Moscú volverá a recibir un Mundial de levantamiento de pesas después de 47 años; la última edición celebrada allí fue en 1983.
El regreso de Rusia al deporte internacional
La decisión de la IWF forma parte de un proceso de flexibilización de sanciones que se aceleró durante 2026. En julio, el Comité Olímpico Internacional (COI), presidido por Kirsty Coventry, levantó provisionalmente la suspensión del Comité Olímpico Ruso y dejó de recomendar restricciones generales a la participación de sus deportistas en competencias internacionales. El cambio abrió la posibilidad de que Rusia aspire a regresar con una delegación más amplia a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, incluso en deportes de equipo, aunque las condiciones definitivas sobre el uso de su bandera y su himno aún deben resolverse.
Coventry fundamentó la decisión en la necesidad de separar la responsabilidad de los gobiernos de la participación de los atletas. «No queremos responsabilizar a los deportistas por las acciones de sus gobiernos», sostuvo.
En junio, la IWF autorizó el regreso pleno de los atletas rusos y bielorrusos a sus competencias, incluso con sus símbolos nacionales. La medida tendrá aplicación inmediata en el Mundial que comenzará el 27 de octubre en Ningbo, China, donde Rusia volverá a participar con su bandera y su himno.
Otras federaciones también avanzaron en el levantamiento de restricciones. El judo y la natación adoptaron medidas similares, mientras que el Comité Paralímpico Internacional facilitó el regreso de representantes rusos y bielorrusos a sus competencias.
World Athletics, la federación que gobierna el atletismo, mantiene la exclusión de los deportistas rusos y bielorrusos y se resiste a modificar su postura mientras no existan avances concretos en las negociaciones de paz.
