Medios alemanes cuestionaron la participación de Gernot Döllner, consejero delegado de Audi, en un evento del movimiento MAGA donde el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció planes de la automotriz para construir una fábrica en ese país.
La prensa alemana, con excepciones como la revista conservadora Focus, criticó este lunes la presencia del consejero delegado de Audi, Gernot Döllner, en un acto del movimiento MAGA en el que el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció los planes del fabricante automovilístico alemán de construir una fábrica en el país norteamericano.
El periódico económico Handelsblatt afirmó: «Una cosa es hacer negocios con países que no se toman tan al pie de la letra los derechos humanos y los valores democráticos. Pero es un salto cualitativo apoyar la campaña electoral de un presidente de EE.UU. racista, evidentemente corrupto, que ataca permanentemente a Europa y le hace la corte a dictadores. El jefe de Audi ha rebasado un límite».
El mismo medio agregó: «Si consejeros delegados alemanes no tienen problemas en ayudar electoralmente a un Trump que se presenta como misógino y xenófobo, ¿qué les va a impedir apoyar a la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD)?».
El diario Die Rheinpfalz de Maguncia sostuvo que la participación de Döllner en el acto de MAGA es «como arrodillarse ante un Trump» que «no pierde oportunidad de hacer daño a Alemania y a Europa económica y políticamente» y que desprecia los valores europeos y alemanes.
«El problema no es que Audi construya una fábrica en EE.UU. Eso es perfectamente legítimo. Pero, ¿no era consciente Döllner de que con su presencia intervenía en la campaña electoral (de mitad de mandato) estadounidense?», añadió.
El Süddeutsche Zeitung señaló que la aparición de Döllner contradice una regla de Audi de guardar neutralidad política. «Por eso, según la regla interna, en los últimos tres meses antes de unas elecciones no se asiste a actos con partidos o políticos», recordó.
La revista Focus se desmarcó de la tendencia general y afirmó que las críticas a Döllner son un síntoma de la doble moral alemana.
En el acto se anunció que Audi, del grupo alemán Volkswagen, abrirá su primera fábrica en EE.UU., en el estado de Georgia, con una inversión de 4.000 millones de dólares (3.570 millones de euros). La planta, que empleará a unos 4.500 trabajadores, se empezará a construir en 2027, con el objetivo de alcanzar una capacidad de producción anual de 200.000 vehículos a partir de los inicios de la década de 2030.
