Eduardo Ripa, sindicado líder de la organización que cavó un túnel en San Isidro, se negó a declarar ante el fiscal Patricio Ferrari. Las intervenciones telefónicas muestran conversaciones sobre un intento de robo a una sucursal del Banco Macro en Chivilcoy previsto para las fiestas de fin de año.
El fiscal general adjunto de San Isidro, Patricio Ferrari, solicitó la detención de Eduardo Ripa, de 60 años, y de otras tres personas por su presunta participación en una organización dedicada a robos con la modalidad de boqueteros. Ripa, su hijo Christian Ripa, de 31 años, y el ciudadano uruguayo Alejandro Quiroga de los Santos, de 56 años, fueron detenidos el martes pasado en allanamientos ordenados por el juez de Garantías Ricardo Costa. Otro sospechoso, el italiano Giampaolo Fadda, tiene orden de captura. Los detenidos se negaron a declarar ante el fiscal Ferrari, según informaron fuentes judiciales.
La investigación se originó tras el frustrado intento de robo a la sucursal San Isidro del Banco Macro, descubierto el 6 de agosto de 2024 cuando la banda estaba por llegar a la bóveda. Un error hizo que una varilla saliera a la superficie y alertara a un empleado de un local vecino. Tres integrantes de la banda fueron condenados a penas de hasta tres años y cuatro meses de prisión mediante juicio abreviado homologado por el juez Maximiliano Savarino, del Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de San Isidro. Otros dos sospechosos serán juzgados en un debate convencional.
Según el dictamen del fiscal Ferrari, una denuncia anónima señaló a Eduardo y Christian Ripa como líderes de la organización y aportó datos sobre inmuebles y líneas telefónicas. A partir de esa información, se realizaron intervenciones telefónicas durante más de un año que permitieron reunir pruebas sobre un plan para robar la sucursal del Banco Macro de Chivilcoy durante las fiestas de Navidad o Año Nuevo de 2024.
En una escucha incorporada al expediente, Eduardo Ripa conversó con un sospechoso identificado como Luis González López, actualmente preso en la cárcel de Ezeiza. Ripa mencionó la posibilidad de concretar el robo durante las fiestas: «Hablar por el tema ese grande, si lo podemos sacar adelante. Ojalá sea para las fiestas. Las fiestas es fundamental. La gente va a estar de visita, para entrar [a la ciudad] gente rara».
El plan no se ejecutó. El 22 de diciembre pasado, el diario La Razón de Chivilcoy publicó una nota titulada: «Un dato anónimo alertó de un robo al Banco Macro previsto para la noche del 24», que vinculaba el hecho con la banda del túnel de San Isidro. En otra conversación interceptada, Ripa dialogó con Marcelo D’Alessio, condenado por asociación ilícita, espionaje ilegal y extorsión, sobre las razones del fracaso. Ripa expresó: «De repente después de lo que me pasó allá me había tomado, digamos, una pausa prudente para repensar, para volver, para cambiar la forma, la regla, la estructura, para ver qué se soltó, qué se me fue, qué factor se me soltó de la mano». Y agregó sobre el plan en Chivilcoy: «Iba a terminar un tema ahí para las fiestas. Pero bueno, saltó en los medios, así que bueno nada. Algún boludo que habló de más, pero igual no pasó nada… Hay que dejarlo en la agenda un poco, enfriarlo un poco».
El fiscal Ferrari sostuvo en su dictamen que la investigación comprobó la existencia de un grupo dedicado a delitos de alto impacto, con logística liderada por Eduardo y Christian Ripa, quienes junto a otras personas se encargaban de contratar ciudadanos uruguayos, gestionar alquileres y confeccionar documentación falsa. También mencionó la colaboración de un efectivo policial que proporcionaba información para eludir investigaciones. Ferrari afirmó que las prolongadas intervenciones telefónicas permitieron verificar la veracidad de prácticamente todos los extremos de la denuncia anónima inicial.
