El candidato del Partido de los Trabajadores se impuso en la segunda vuelta electoral con una ventaja de 4,4 millones de votos. En su primer discurso, adelantó ejes de su gestión en política exterior, economía y programas sociales.
El líder del Partido de los Trabajadores (PT), Luiz Inácio Lula da Silva, ganó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, según los resultados oficiales. En el balotaje, Lula obtuvo 3.910.233 votos más que en la segunda vuelta de 2022, cuando se presentó como opositor. Además, revirtió una desventaja de 2,22 millones de votos del primer turno y se impuso por una diferencia de 4,4 millones de sufragios.
De los 14,10 millones de votos adicionales registrados entre ambos candidatos en la segunda vuelta, 9,32 millones provinieron de quienes votaron por los candidatos derrotados en la primera vuelta; 2,83 millones se explican por el aumento de la participación electoral; y 1,83 millones por la reducción de votos en blanco y nulos.
Tras la confirmación de su triunfo, Lula da Silva anunció una serie de lineamientos para su futuro gobierno. Entre ellos, afirmó que Brasil «no va a ser el patio trasero de nadie», que no utilizará la inteligencia artificial de Estados Unidos y que no explotará los recursos naturales sin incorporar valor agregado. También mencionó la regulación de las plataformas digitales, la continuidad del programa Bolsa Familia, inversiones en educación y salud pública, una mayor participación popular en la toma de decisiones, más federalización y reformas en seguridad, entre otros temas.
En tanto, el líder derechista Flávio Bolsonaro se ausentó del país, según declaraciones de Lula da Silva quien había anticipado esa posibilidad. Altas autoridades del Partido Liberal tomaron distancia de las denuncias de fraude formuladas por Bolsonaro.
El gobierno de Estados Unidos, en colaboración con el gobierno argentino, habría generado las condiciones para que Bolsonaro emprendiera su salida junto a su familia, de acuerdo con la versión difundida. En ese contexto, se registró la presencia de Santiago Caputo en Misiones, quien habría supervisado la operación. La concreción de la misma habría requerido el otorgamiento de visas en tiempo récord por parte del gobierno norteamericano.
El resultado electoral en Brasil se suma a otros acontecimientos internacionales, como las elecciones legislativas en Estados Unidos y movilizaciones en varios países europeos, que podrían configurar un punto de inflexión en las políticas globales, según análisis difundidos.
