La demócrata Gina Hinojosa se convirtió en la primera latina en ganar la gobernación de Texas y la tercera mujer en ocupar el cargo, tras derrotar al republicano Greg Abbott en las elecciones de medio mandato.
La demócrata Gina Hinojosa se convirtió en la primera latina en ganar la gobernación de Texas y la tercera mujer en ocupar el cargo, tras derrotar al republicano Greg Abbott en las elecciones de medio mandato. Hinojosa, abogada de 52 años, es legisladora por un distrito de Austin desde 2017.
En su discurso de victoria, Hinojosa afirmó: «Nunca planeé ser política. Soy una madre que ama a sus hijos, cree en sus maestros, y cree en las escuelas públicas de Texas». Asimismo, prometió servir a todos los texanos, hayan votado por ella o no, y sostuvo: «No habrá un conjunto especial de reglas para los ricos y los poderosos».
La gobernadora electa es hija de Gilberto Hinojosa, exjuez del condado de Cameron y expresidente del Partido Demócrata en el estado durante 13 años. Durante la campaña, se centró en la defensa de la educación pública, la ayuda a las familias trabajadoras y el costo de vida, y prometió imponer una moratoria a la construcción de nuevos centros de datos.
Según se informó, Abbott gastó alrededor de 281 millones de dólares en su campaña, frente a los casi 37 millones de Hinojosa, quien afirmó que el 95 % de ese dinero provenía de pequeñas donaciones. Hinojosa calificó su victoria como una sorpresa para el mundo y agradeció a Abbott sus 12 años de servicio, señalando que este la llamó para felicitarla y colaborar en la transición.
El demócrata James Talarico, de 37 años, también se proyectaba como ganador en su contienda por el Senado estatal, según medios locales. Con estos resultados, los demócratas pusieron fin a treinta años de dominio republicano en Texas, donde ningún demócrata había sido elegido a un puesto estatal desde 1994.
El presidente Donald Trump, en un mensaje en su plataforma Truth Social, culpó al gobernador Abbott por la derrota y lo acusó de haberse convertido en un «republicano solo de nombre» en los últimos seis meses. Los demócratas también lograron victorias en territorios con importante población latina y recuperaron el control de ambas cámaras del Congreso para los dos últimos años del mandato de Trump.
