La dimisión del presidente de Paraguay, Santiago Peña, tras la crisis financiera por la intervención del Ueno Bank, tuvo repercusiones en la política argentina. Dirigentes opositores se pronunciaron en redes sociales, mientras la Casa Rosada mantuvo silencio.
La renuncia del presidente de Paraguay, Santiago Peña, en medio de la crisis financiera desatada por la intervención del Ueno Bank, generó repercusiones en la política argentina y abrió un nuevo frente de cuestionamientos al Gobierno de Javier Milei. La Casa Rosada no emitió declaraciones sobre el hecho.
Dirigentes de distintos espacios políticos se pronunciaron en redes sociales sobre la crisis bancaria, la salida del mandatario paraguayo y sus vínculos empresariales.
El expresidente Alberto Fernández publicó una imagen de Peña junto a Javier Milei con gorras de MAGA y un mensaje irónico: «Liquidación por cierre», en referencia a la derrota legislativa de Donald Trump.
Juan Grabois escribió en su cuenta de X: «Tic Tac. Se van cayendo todos los amigos de Milei», y vinculó la crisis paraguaya con los socios del presidente argentino: Trump, Peña y Bolsonaro.
El diputado nacional Nicolás del Caño cuestionó el origen de la crisis: «Paraguay: los que expropiaron a los ahorristas no fueron los ‘comunistas’, sino los parásitos capitalistas». Además, advirtió sobre el futuro político de Peña y dijo: «Teléfono para Milei».
El diputado Pablo Juliano trazó un paralelismo entre la situación paraguaya y las instituciones argentinas: «En Paraguay un presidente mezcló sus negocios con la plata de la gente y hasta su propio partido le soltó la mano. Eso se llama Congreso». En el mismo mensaje, cuestionó el funcionamiento de la comisión investigadora en Diputados.
Desde Colombia, el presidente Gustavo Petro se pronunció sobre la salida de Peña y cuestionó el modelo económico aplicado en Paraguay, al que vinculó con las políticas implementadas en Argentina y en su país.
La Casa Rosada adoptó la misma estrategia que cuando Lula da Silva derrotó a Flávio Bolsonaro en las presidenciales de Brasil: el silencio.
La crisis que terminó con la renuncia de Peña
La crisis paraguaya se desencadenó después de que el Banco Central interviniera Ueno Bank por problemas de solvencia. La entidad, que contaba con alrededor de tres millones de clientes, quedó bajo administración estatal y suspendió sus operaciones, lo que dejó a numerosos ahorristas sin acceso inmediato a sus depósitos.
El escándalo adquirió dimensión política por los vínculos empresariales que Peña mantuvo con el Grupo Vázquez, propietario de la entidad, hasta marzo de 2025. También quedaron bajo cuestionamiento los depósitos de organismos públicos en el banco, entre ellos los vinculados al sistema previsional.
La Fiscalía paraguaya imputó a 27 personas por presuntas irregularidades financieras, mientras avanzaron las detenciones de directivos y las medidas de embargo sobre sus bienes.
Santiago Peña presentó su renuncia este jueves y luego fracasó por falta de quórum la sesión del Congreso que debía tratar su salida del cargo. En un mensaje dirigido a sus compatriotas, confirmó esta noche que enfrentará el juicio político en su contra y que ejercerá su derecho a defensa.
