Un especialista analizó la evolución táctica de Irán tras sucesivas ofensivas, el impacto en el comercio marítimo y las recientes declaraciones de Estados Unidos sobre una posible extensión del cese al fuego.
En el día 28 del conflicto en Medio Oriente, imágenes difundidas por la televisión de Kuwait mostraban el aeropuerto de una ciudad envuelto en llamas, 48 horas después de un ataque con drones iraníes. En diálogo con LN+, el analista internacional Andrés Repetto examinó la relevancia estratégica de este puerto comercial y evaluó la estrategia de Irán en medio de la escalada.
«Sigue el conflicto, siguen los misiles iraníes lanzándose a diferentes partes del Golfo», sostuvo Repetto. Y agregó: «Por otro lado, el ejército israelí afirma que destruyó uno de los principales centros de producción y lanzaderas de misiles de Irán, a 800 kilómetros de Teherán».
Según el analista, tras sucesivas ofensivas, Irán redujo su arsenal de misiles, viéndose obligado a adoptar una estrategia basada en la precisión y la eficacia. «El cambio de estrategia de Irán, ya no lanzando la cantidad de drones y misiles al mismo tiempo, sino seleccionando porque fueron destruidos muchos de sus sitios, cuentan con mayor precisión. A pesar de que lanza menos, muchísimos menos misiles y drones, el efecto sigue siendo muy duro para los lugares donde impacta», remarcó.
Luego de que el canciller iraní acusara a Donald Trump de mentir por asegurar que Estados Unidos ganó la guerra, el mandatario estadounidense anunció que extenderá el cese al fuego hasta el 6 de abril, bajo la condición de que Irán libere el estrecho de Ormuz. Frente a esta pausa, Repetto analizó: «A Estados Unidos no le conviene llevar a cabo esos ataques porque es Estados Unidos el que ha frenado los bombardeos a la estructura petrolera y de gas, porque sabe que eso va a generar un colapso».
«De hecho, el presidente Trump está diciendo que no va a atacar lo que los iraníes dicen que van a destruir. Por supuesto no, no sus propias fuentes de estructura, de generación, pero sí las del resto del Golfo Pérsico», sumó.
Tras las declaraciones desde Washington, el analista alertó sobre un posible despliegue de militares estadounidenses en la región: «Se empieza a evaluar la movilización de 10.000 soldados adicionales para darle al presidente más opciones, lo que se quiere en principio quizás es tomar y dominar o frenar la salida del petróleo iraní de esta isla tan famosa de Kharg».
A pesar de los bombardeos y el cambio de estrategia, Irán continúa ejerciendo un fuerte control sobre el estratégico estrecho de Ormuz. «El régimen iraní está diciendo quién pasa y quién no. Pasaban por día 110 barcos por el estrecho de Ormuz, ahora están pagando para pasar, se habla de millones de dólares, hoy pasan diez barcos por día de los 110», explicó Repetto.
«Irán es quien cierra y abre la canilla», afirmó, señalando que, a pesar de los bombardeos, el país mantiene un poder significativo en este conflicto.
Para concluir, el analista comparó la situación con los bombardeos de Estados Unidos en Venezuela. «Cuando comenzó la guerra, se hablaba de la caída del régimen, se hablaba de elegir al Ayatolá. El interrogante era si, como una matriz, se podía hacer de una matriz de Venezuela, hacer un sello y hacer lo mismo en Irán», señaló. Y finalizó: «La situación no es la misma. Por ahora, parece difícil que Estados Unidos decida poner un gobierno títere como lo tiene en Venezuela».
