Del 3 al 12 de abril, cinco ciudades argentinas participan del evento que difunde esta tradición culinaria, con propuestas gastronómicas que invitan a descubrir su historia y diversidad.
La tapa, un emblema de la gastronomía española que consiste en pequeñas porciones de comida para acompañar una bebida, ha consolidado su presencia en Argentina. En el marco de la quinta edición del festival Tapeando 2026, que se desarrolla en Buenos Aires, Rosario, Mar del Plata, Córdoba y Mendoza, se busca difundir esta práctica cultural y social.
Según explicaron desde la Consejería del Turismo de la Embajada de España en Argentina, el tapeo no es solo un tipo de comida, sino una forma de sociabilidad que implica recorrer bares, compartir preparaciones y combinar comida, bebida y encuentro. La oferta es diversa y varía según la región: puede incluir desde jamón ibérico y quesos hasta tortillas, croquetas o mariscos.
El origen de las tapas cuenta con varias versiones históricas. Una de ellas se remonta al siglo XIII, cuando el rey Alfonso X de Castilla dispuso que en las tabernas se sirviera comida junto al vino para mitigar los efectos del alcohol. Otra leyenda señala que, durante una visita del rey Alfonso XIII a Cádiz, se utilizó una rebanada de jamón para cubrir su copa de vino y protegerla del viento, dando inicio a la costumbre.
Durante el festival, restaurantes y bares participantes ofrecen tapas inspiradas en preparaciones tradicionales. Un ejemplo es el Pasaje Victoria de Olivos, donde destacan propuestas como chorizo a la sidra o chipirones con papas bravas. Los organizadores subrayan que los productos clave para una auténtica tapa incluyen perejil fresco, pimentón, aceite de oliva y tomate.
El evento, que comenzó en Argentina, tiene este año su primera edición en Uruguay, del 17 al 26 de abril en Montevideo. Su objetivo es posicionar a España como destino turístico a través de una de sus señas de identidad gastronómica más reconocidas.
