La escalada del conflicto incluye blancos en Israel y países del Golfo, con ataques a infraestructura crítica que generan preocupación por la estabilidad regional y la economía global.
Teherán. – Irán intensificó este viernes su ofensiva militar con ataques dirigidos a Israel y aliados de Estados Unidos en el Golfo Pérsico. Entre los blancos alcanzados se reportaron una planta desalinizadora y una refinería de petróleo en Kuwait. Esta escalada se produce luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con ampliar los ataques sobre infraestructura civil iraní.
Los ataques a instalaciones de transporte, energía y agua, vitales para las poblaciones de Irán y los países vecinos del Golfo, generan temores de una profundización del conflicto, que ya ha dejado miles de muertos y amenaza con causar daños duraderos a la economía mundial.
El jueves, Trump publicó en redes sociales imágenes que mostraban ataques estadounidenses al puente B1 entre Teherán y Karaj. En una publicación posterior, el mandatario advirtió sobre posibles blancos futuros, como plantas de energía eléctrica. En respuesta, la Guardia Revolucionaria de Irán afirmó que atacaría «todos los activos del régimen israelí y de Estados Unidos» en la región, instando a la retirada de bases estadounidenses.
Un ataque iraní el viernes alcanzó una planta desalinizadora y de energía en Kuwait, causando daños materiales. El incidente puso de manifiesto una vulnerabilidad clave para los países del Golfo, que dependen en gran medida de la desalinización para obtener agua potable. Además, la refinería Mina al-Ahmadi en Kuwait también fue alcanzada por drones, provocando incendios en unidades operativas sin reportarse heridos.
Más de cien expertos estadounidenses en derecho internacional han expresado preocupación por posibles violaciones al derecho internacional humanitario en el marco del conflicto. Mientras tanto, las negociaciones a través de intermediarios con los nuevos líderes de Irán han mostrado pocas señales de progreso.
El control de Irán sobre el estratégico estrecho de Ormuz otorga a Teherán una posición de influencia sobre los suministros globales de petróleo y gas, intensificando el impacto económico del conflicto a nivel mundial. También se reportaron ataques interceptados en Arabia Saudita y Abu Dabi, donde esquirlas de un misil derribado dejaron al menos doce heridos, en su mayoría trabajadores de Nepal e India.
El Ejército israelí informó que sus defensas aéreas están operando para interceptar misiles lanzados desde Irán, en un conflicto que continúa sin una resolución a la vista.
