Tras un incremento que impulsó el IPC en febrero, los precios de la carne vacuna moderaron su suba en marzo. Expertos analizan los factores estructurales del sector y las perspectivas a corto plazo.
Con la proximidad de la publicación del dato de inflación de marzo, la evolución del precio de la carne vacuna cobra relevancia. En febrero, este producto registró un aumento promedio superior al 7%, superando ampliamente el índice general y ejerciendo una presión significativa en el rubro alimentos, lo que contribuyó a una inflación del 2,9% en ese mes.
Sin embargo, durante marzo se observó un cambio en el escenario. El precio de la hacienda en pie registró una caída de entre el 10% y el 12%, lo que podría traducirse en una desaceleración de su incidencia en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes pasado.
Según referentes de la cadena cárnica, el comportamiento de los precios responde a una combinación de factores estructurales: menor stock ganadero, un consumo interno debilitado, tensiones en la exportación y una demanda internacional que se mantiene firme.
Paralelamente, el sector recibió una señal positiva con el avance en las negociaciones con China para habilitar la exportación de menudencias vacunas y porcinas, productos muy valorados en ese mercado. Fuentes oficiales confirmaron que se realizó una reunión bilateral para continuar avanzando en la apertura del mercado chino para distintos productos argentinos, lo que podría aliviar la presión sobre los márgenes de la industria.
El consultor ganadero Víctor Tonelli explicó que la fuerte suba de precios previa tuvo su origen en una marcada caída en la oferta, producto de la retención de animales por parte de los productores para recomponer sus rodeos. Este proceso derivó en una caída de la faena del orden del 10% en número de cabezas, proyectándose una oferta total para este año significativamente menor.
No obstante, Tonelli señaló que el nivel de precios alcanzado encontró un límite en el mercado interno, donde el consumo comenzó a resentirse. Aun así, el analista consideró que la reciente baja sería transitoria y anticipó que los precios retomarán la tendencia alcista en el corto plazo, debido a que la contracción de la oferta es estructural. Además, destacó la firmeza de la demanda internacional y los valores externos que acompañan esta tendencia.
