En la noche del Viernes Santo, el Pontífice presidió el tradicional recorrido de las 14 estaciones ante miles de fieles, en una ceremonia marcada por meditaciones sobre los conflictos bélicos y el ejercicio responsable de la autoridad.
El Papa León XIV, de 71 años, presidió el Vía Crucis del Viernes Santo en las ruinas del Coliseo Romano. Ante miles de fieles que lo siguieron con luces encendidas, el Pontífice recorrió las 14 estaciones mostrando un buen estado físico, en una noche fresca de comienzos de la primavera boreal.
Cada estación concluyó con el rezo del Padre Nuestro en latín. Las meditaciones, escritas por el padre Francesco Patton y leídas por locutores de Radio Vaticano, incluyeron fuertes reflexiones sobre el abuso de poder, la guerra y la dignidad humana. «Quien decide las guerras, responderá ante Dios», fue una de las frases centrales.
León XIV, vestido con la tradicional ‘mussetta’ roja, marchó portando una cruz y fue acompañado por dos jóvenes con antorchas blancas, seguidos por un séquito de dignatarios eclesiásticos. En cada parada, grupos entonaron cantos y versículos.
Las reflexiones leídas advirtieron sobre los peligros de una autoridad sin límites e hicieron un llamado a la conversión. Se señaló que toda autoridad «deberá responder ante Dios por la forma en que ejerce el poder de juzgar pero también el poder de iniciar una guerra o terminarla».
El padre Patton, quien vivió en Jerusalén hasta el año pasado, también destacó en sus textos: «Recuérdanos Señor que cada vez que no reconocemos la dignidad ajena, se oscurece la nuestra». La ceremonia transcurrió con serenidad, evocando para los presentes el camino de Cristo hacia la crucifixión.
