Una nueva investigación, basada en datos del telescopio James Webb, acota la edad estimada de este visitante de otro sistema estelar, lo que lo convertiría en una reliquia de los inicios de la Vía Láctea.
El cometa interestelar 3I/Atlas, el tercer objeto de este tipo identificado en nuestro Sistema Solar, podría tener una edad cercana a los 12.000 millones de años, según un estudio liderado por el Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA. Esto lo situaría como un objeto casi tan antiguo como la propia Vía Láctea, que se formó hace unos 13.000 millones de años.
El trabajo, publicado en la plataforma arXiv donde los artículos aún no han sido revisados por pares, contó con la participación del Centro de Coordinación de Objetos Cercanos a la Tierra (NEOCC) de la Agencia Espacial Europea. Investigaciones anteriores, basadas en su alta velocidad, habían estimado una edad entre 3 y 11 mil millones de años, un rango amplio que este nuevo estudio acota hacia el extremo superior.
Los investigadores, dirigidos por Martin Cordiner, analizaron la composición química del cometa, específicamente la presencia de ciertos isótopos de carbono e hidrógeno, utilizando datos del Telescopio Espacial James Webb. Los resultados indican que 3I/Atlas se formó en una región muy distante de la galaxia y en una época muy temprana.
De confirmarse, estos hallazgos implicarían que el sistema estelar donde se originó el cometa podría ya no existir, y que el objeto representaría una reliquia de uno de los primeros sistemas planetarios de nuestra galaxia, portando información valiosa sobre planetas antiguos.
