Un grupo de jugadoras de hockey del club Alemán de Mendoza será imputado por abuso sexual simple agravado tras una denuncia por un «bautismo» ocurrido en 2023. El caso, reabierto tras una revisión judicial, avanza con tensiones internas en el Ministerio Público Fiscal.
Un grupo de jugadoras del primer equipo de hockey sobre césped del club Alemán de Mendoza será imputado este lunes por el delito de abuso sexual simple agravado. La causa surge de una denuncia radicada por una menor, quien participó de un ritual de iniciación en abril de 2023. El expediente, que había sido archivado el año pasado, fue reabierto tras una revisión del órgano superior de la Justicia.
Un juez de Garantías determinó a finales de 2025 que las conductas analizadas no podían considerarse «neutras», lo que obligó al Ministerio Público Fiscal a avanzar con la investigación. Al menos seis de las diez jugadoras señaladas recibirán la notificación formal, principalmente por ser consideradas responsables de la organización del evento.
El fiscal jefe, Alejandro Iturbide, por orden de la fiscal adjunta María Paula Quiroga, estableció que los hechos deben encuadrarse como «abuso sexual simple agravado por la participación de dos o más personas», según el artículo 119 del Código Penal. No obstante, se evidencian tensiones internas, ya que inicialmente desde la instrucción se indicó que faltaban elementos para concretar la acusación.
La denuncia, efectuada por los padres de la entonces jugadora de 16 años, describe situaciones humillantes y de alto contenido sexual durante el «bautismo». Según el relato de la menor, se le pidió que se quedara en ropa interior, se cubriera con hojas, se colocara en cuatro patas y se le vendaron los ojos. También mencionó que le pusieron objetos como un hueso y una salchicha en la boca, una morcilla entre su ropa interior y genitales, y que le arrojaron un preservativo con yogurt.
En paralelo a la causa penal, avanza una demanda civil que reclama una indemnización millonaria. Por el momento, la imputación no contempla la detención de las jugadoras, pero se dispuso una prohibición de acercamiento a la menor y peritajes psicológicos a cargo del Cuerpo Médico Forense de Mendoza.
La defensa de las acusadas ha presentado planteos de nulidad y sostiene que otras participantes del ritual no se percibieron como víctimas, argumentando que se trataba de «bromas» habituales en ese ámbito. El caso está ahora a cargo del fiscal de Instrucción Mauro Perassi, quien deberá seguir las instrucciones de sus superiores. En las próximas semanas se realizarán audiencias clave que definirán si la causa se eleva a juicio o se archiva nuevamente.
