Dos profesionales argentinos lanzaron Genio Contable, una herramienta que busca agilizar el trabajo tributario. Sus creadores destacan que el objetivo es aumentar la productividad del contador, no reemplazarlo.
En Argentina, según datos de la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas (Facpce), hay más de 170.000 profesionales matriculados en carreras de ciencias económicas. La complejidad del sistema tributario local hace que los contadores públicos sean figuras clave para empresas y profesionales independientes.
En este contexto, y en medio del avance de la inteligencia artificial, los argentinos Gabriel Sánchez (contador público) y Pablo Curello (ingeniero en informática) desarrollaron Genio Contable, una plataforma que automatiza el proceso completo de liquidación de impuestos.
«Las herramientas existentes resuelven partes aisladas del problema. Nuestra plataforma automatiza el proceso completo entendiendo la complejidad tributaria argentina: desde la importación del archivo bruto del sistema contable, pasando por la conciliación contra los datos del fisco, hasta la generación del archivo listo para presentar», explicó Gabriel Sánchez.
Según sus creadores, la herramienta puede reducir hasta un 83% del trabajo operativo vinculado a la liquidación. «El contador deja de ser un operador para convertirse en un estratega. Hoy muchos contadores pasan más tiempo procesando datos que analizando la situación fiscal de sus clientes», agregó Sánchez.
Ambos fundadores enfatizaron que la plataforma no busca reemplazar a los profesionales. «La liquidación impositiva argentina requiere criterio profesional en puntos que no se pueden delegar a un algoritmo. El asesoramiento fiscal es intrínsecamente humano. En la práctica, la IA no reemplaza a los profesionales: los vuelve mucho más productivos», sostuvo Sánchez.
Pablo Curello, cofundador e ingeniero del ITBA, se refirió a la carga administrativa que implica el sistema tributario argentino. Según indicadores internacionales, una empresa mediana en Argentina puede dedicar alrededor de 311 horas al año al cumplimiento tributario, casi el doble del promedio de los países de altos ingresos de la OCDE.
«Argentina históricamente aparece entre los países con mayor carga de horas. La diferencia refleja no solo la cantidad de tributos, sino la complejidad de los procesos de presentación, la multiplicidad de jurisdicciones y la frecuencia de los cambios normativos», señaló Curello.
Consultado sobre si herramientas genéricas de IA como ChatGPT podrían realizar este trabajo, Curello respondió que no están diseñadas para tareas específicas del sistema tributario argentino, como conciliar datos fiscales o generar archivos en los formatos exigidos por los organismos de control.
