La historia de las seis hermanas Mitford, aristócratas británicas cuyas vidas divergieron radicalmente entre el fascismo y el comunismo, sigue inspirando producciones culturales y refleja los conflictos ideológicos del siglo XX.
En su juventud, Jessica y Diana Mitford compartían habitación en el castillo familiar. En las paredes convivían, de manera elocuente, posters de Lenin junto a la hoz y el martillo con fotografías de Hitler y esvásticas. Este contraste prefiguraba el profundo enfrentamiento ideológico que marcaría sus vidas adultas, en pleno auge del nazismo y el comunismo en Europa.
Las hermanas Mitford, cultas, osadas y estrafalarias, continúan siendo fuente de inspiración para series, documentales y libros. Escandalosas (Outrageous) es una serie de época que se sumerge en sus vidas, utilizando la voz de Nancy, la hermana mayor y escritora, como hilo narrativo para relatar las excentricidades, odios y pasiones de esta familia emparentada con los Churchill.
Contra los deseos de sus padres, que las criaron para casarse con un lord y ocuparse de la casa, las hermanas tomaron caminos propios y divergentes. Nancy se declaró más tarde una «socialista de salón»; Pamela optó por una vida alejada de la política; Unity desarrolló una obsesión fanática por Hitler; Deborah se casó con un duque; mientras que Diana y Jessica se convirtieron en enemigas íntimas: la primera, una destacada fascista, y la segunda, una comunista que luchó en la Guerra Civil Española con los republicanos.
Criadas sin educación formal pero con acceso a una extensa biblioteca, las hermanas crearon un idioma secreto y vivieron una infancia aislada. Jessica Mitford, en su autobiografía Nobles y Rebeldes, detalla esos primeros años y su posterior huida a Estados Unidos, donde se convirtió en una importante periodista de investigación, militando primero en el comunismo y luego en los derechos civiles.
La relación entre Jessica y Diana, siete años mayor, fue particularmente compleja. Jessica admiraba la belleza y determinación de Diana, pero sus caminos se separaron irrevocablemente por sus creencias políticas opuestas, simbolizando en una misma familia los grandes conflictos ideológicos que definieron el siglo pasado.
