La Cámara de Diputados sancionó con 137 votos a favor el proyecto que modifica los criterios de protección glaciar y periglacial, una iniciativa que busca impulsar la actividad minera y que genera posiciones encontradas.
La Cámara de Diputados de la Nación aprobó este miércoles la reforma de la Ley de Glaciares, con 137 votos afirmativos, 111 negativos y 3 abstenciones. El proyecto, que ya contaba con media sanción del Senado, modifica los criterios de protección de los glaciares y el ambiente periglacial establecidos en la normativa vigente.
La nueva ley limita la protección estricta únicamente a aquellas formaciones cuya función como reserva estratégica de agua esté específicamente comprobada. Según el texto, esto implicaría que no todo el territorio periglacial quedaría bajo resguardo, sino solo aquellas geoformas consideradas reservas hídricas esenciales. El gobierno nacional sostiene que esta actualización normativa facilitará inversiones en el sector minero, argumentando que la actividad cuenta con tecnología suficiente para evitar daños ambientales.
El debate parlamentario y en la esfera pública estuvo marcado por un intenso intercambio de ideas. Previo a la votación, se registraron fuertes críticas y descalificaciones desde diversos sectores hacia quienes plantearon objeciones al proyecto. Distintas voces, incluidos referentes ambientales, señalaron la importancia de mantener un diálogo respetuoso en un tema de sensibilidad global como la protección de los glaciares.
En paralelo a la sesión, se desarrolló una protesta de la organización Greenpeace en las inmediaciones del Congreso, que resultó en la detención de siete personas, evidenciando la polarización que genera la iniciativa.
La discusión pone sobre la mesa la tensión entre el impulso al desarrollo económico mediante la explotación de recursos naturales y la conservación ambiental, un dilema que se replica a nivel internacional. La ley aprobada se enmarca en un contexto donde distintos países con geografía similar, como Chile, debaten normativas análogas.
