La Justicia Federal de La Plata procesó a cinco integrantes de la familia Mazzacane, vinculada a la organización del Turismo Carretera, por una investigación sobre evasión tributaria y un entramado societario que habría defraudado al fisco.
Un juez federal de La Plata procesó a cinco miembros de la familia Mazzacane, vinculada a la Asociación Corredores Turismo Carretera (ACTC), en el marco de una investigación por presunta evasión tributaria e insolvencia fiscal fraudulenta. La causa, iniciada en 2024, analiza un entramado societario que habría ocultado parte de la facturación de empresas del grupo.
Según la investigación, el esquema habría incluido el uso de empresas vinculadas, un fideicomiso y un software de contabilidad paralela, orbitando bajo la firma Quilmes Tolosa S.A., una distribuidora que no tiene relación con la cervecera homónima. El perjuicio fiscal estimado supera los 3.900 millones de pesos.
Los imputados son Hugo Héctor Mazzacane (presidente de la ACTC), su hijo Gastón Mazzacane (vicepresidente), Liliana Mónica Videla (esposa de Hugo), Juan Manuel Mazzacane (otro hijo) y un sobrino, Marcelo Oscar Mazzacane. La Justicia sostiene que desempeñaron roles coordinados dentro de un grupo económico-familiar.
La investigación señala que se habrían simulado titularidades de bienes, como camiones e inmuebles, registrándolos a nombre de otras firmas del grupo para evitar embargos. Asimismo, se habría detectado inactividad bancaria deliberada y un fideicomiso para canalizar fondos.
Los defensores de los empresarios apelaron el procesamiento, argumentando que es una exageración que desconoce la nueva ley de inocencia fiscal y que se encuentran en trámite de regularización con el organismo recaudador ARCA. El juez dictó falta de mérito para algunos montos de evasión simple al no alcanzar el nuevo umbral establecido por la ley.
