La administración pública enfrenta desafíos en transporte y salud, mientras se evidencian disputas internas dentro del espacio oficialista.
La gestión del Gobierno nacional enfrenta una serie de desafíos en áreas clave como el transporte público y el sistema de salud, en un contexto donde se busca equilibrar las cuentas fiscales. En las últimas semanas, se han registrado demoras y complicaciones en el servicio de colectivos en el AMBA, un problema que pone en evidencia la compleja relación con las empresas del sector y la discusión sobre el esquema de subsidios.
Por otro lado, el PAMI, la obra social más grande del país, atraviesa una situación crítica. Recientemente, se conocieron reclamos por parte de médicos de cabecera respecto de sus honorarios y se reportaron inconvenientes en la provisión de medicamentos y pagos a prestadores. Las autoridades del organismo han señalado que la estructura de costos se ve afectada por el envejecimiento de la población afiliada.
En el plano político, se han hecho visibles tensiones internas dentro del espacio oficialista, La Libertad Avanza, a través de intercambios en redes sociales. Estos cruces involucran a diferentes grupos y figuras allegadas al poder, reflejando disputas que trascienden la esfera digital.
En materia educativa, el Gobierno apeló a la Corte Suprema para no transferir fondos establecidos por la Ley de Financiamiento Universitario, argumentando que esto afectaría el superávit fiscal logrado. La ley había sido vetada por el Presidente y posteriormente ratificada por el Congreso.
