Un banco de Rosario rechazó un pedido para retirar cerca de $10.000 millones en efectivo y presentó un reporte a la UIF. La operación involucraba a una empleada de la AFA y fondos provenientes de empresas de Santiago del Estero.
Una operación bancaria por un monto cercano a los $10.000 millones quedó bajo análisis luego de que un banco de Rosario se negara a entregar esa suma en efectivo y presentara un Reporte de Operaciones Sospechosas (ROS) ante la Unidad de Información Financiera (UIF).
Según la información difundida, María Florencia Sartirana, empleada de la AFA, intentó retirar en billetes el dinero que tenía depositado en el banco Coinag de esa ciudad. Los fondos, que habían ingresado durante varios meses desde distintas pequeñas y medianas empresas de Santiago del Estero, estaban colocados en al menos 13 plazos fijos en pesos y dólares.
Ante el pedido de retiro total en efectivo, la entidad financiera decidió cerrar las cuentas y ofreció como única alternativa transferir el dinero a cuentas de igual titularidad en otro banco. Para un retiro en efectivo de tal magnitud, se requeriría un procedimiento formal con intervención notarial y notificación a los organismos de control.
Sartirana figura como apoderada y representante de varias pymes de Santiago del Estero que, de acuerdo a la investigación, habrían facturado sumas millonarias a la AFA por conceptos como venta de vinos y productos de cotillón.
Finalmente, los fondos fueron transferidos a cuentas en el banco Credicoop. La operación se concretó en la misma semana en que Coinag cerró las cuentas y elevó el reporte a la UIF.
Expertos bancarios explican que retirar $10.000 millones en efectivo no es una operación simple. Con billetes de $20.000, se necesitarían aproximadamente 500 ‘balas’ (paquetes sellados de billetes), además de un camión de caudales, personal de seguridad y un seguro especial para el traslado.
