Las frecuencias de los trenes se redujeron y los pasajeros reportan demoras y fallas técnicas recurrentes. El gobierno nacional evalúa medidas para mejorar el servicio.
El sistema ferroviario argentino atraviesa un momento complejo, con una reducción en las frecuencias de los servicios y un aumento en las quejas de los usuarios por demoras, cancelaciones y fallas técnicas. Según reportes de pasajeros, las condiciones de viaje se han deteriorado en los últimos meses, generando malestar en millones de personas que dependen del tren para sus desplazamientos diarios.
“Viajar se ha vuelto muy complicado. Hay demoras constantes y los trenes llegan llenos”, señalaron algunos usuarios en estaciones del Área Metropolitana de Buenos Aires. Las autoridades del Ministerio de Transporte reconocieron la situación y afirmaron que están trabajando en un plan de mejoras que incluye la renovación de vías, la compra de nuevos vagones y la optimización de los horarios.
El gobierno nacional, bajo la administración de Javier Milei, ha indicado que el ajuste fiscal es necesario para sanear las cuentas públicas, pero que no descuida la inversión en infraestructura estratégica. “Estamos evaluando todas las opciones para garantizar un servicio eficiente y seguro”, declararon fuentes oficiales. Mientras tanto, los pasajeros esperan soluciones concretas que alivien las dificultades cotidianas.
