Tras el acuerdo con los docentes, la administración de Martín Llaryora apunta a replicar el esquema con el resto de los gremios. La discusión incluye reclamos por equiparación salarial, sumas no remunerativas y presión en el área de Salud.
El Gobierno provincial de Córdoba acelera las negociaciones salariales con los gremios estatales, luego de cerrar un acuerdo con la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC). El objetivo es alcanzar un entendimiento con el Sindicato de Empleados Públicos (SEP) en los próximos días.
Las conversaciones son encabezadas por el secretario General de la Gobernación, David Consalvi, quien se reúne con el titular del SEP, Sergio Castro. La propuesta oficial contempla un incremento anual con piso del 40% y una actualización atada a la inflación hacia fin de año, similar a lo acordado con los docentes.
El eje del reclamo sindical es que los trabajadores estatales no queden por debajo de lo pactado con los docentes. Sin embargo, ese convenio incluyó componentes difíciles de trasladar, como el refuerzo del Fondo de Incentivo Docente, que la Provincia absorbió tras el retiro del financiamiento nacional.
En ese contexto, el SEP podría aceptar un esquema con sumas no remunerativas al inicio, en línea con lo aplicado en educación, con el objetivo de recuperar ingresos en el corto plazo.
Uno de los focos más sensibles está en el área de Salud. Allí, el gremio presiona para la puesta en marcha de la Ley de Equipos de Salud, que podría mejorar los ingresos de parte del personal. También se suma el reclamo por la cobertura de vacantes, en un sistema que hoy se sostiene en buena medida con monotributistas y becarios, con salarios más bajos y menor estabilidad.
