Teherán envió su respuesta a la propuesta estadounidense para poner fin al conflicto en Oriente Medio, pero alertó que cualquier ataque contra sus embarcaciones tendrá una respuesta militar contundente.
Irán entregó este domingo, a través de un mediador pakistaní, su respuesta a la última propuesta de Estados Unidos para poner fin a la guerra en Oriente Medio. La agencia oficial de noticias IRNA informó que la respuesta se centra en «poner fin a la guerra y garantizar la seguridad marítima» en el Golfo y el estrecho de Ormuz, sin ofrecer mayores detalles.
Sin embargo, el portavoz de la Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento iraní, Ebrahim Rezaei, advirtió que la moderación de Irán ha llegado a su fin. «Cualquier ataque contra nuestras embarcaciones desencadenará una respuesta iraní fuerte y decisiva contra los buques y bases estadounidenses», escribió en la red social X.
En paralelo, se registraron varios ataques con drones en el Golfo. Un carguero que se dirigía a Qatar fue alcanzado por un dron al noreste del puerto de Mesaieed. La agencia británica de seguridad marítima UKMTO confirmó que el buque sufrió un pequeño incendio, ya extinguido, sin víctimas ni impacto ambiental. La agencia iraní Fars señaló que el barco navegaba bajo bandera estadounidense.
Emiratos Árabes Unidos acusó a Irán de ser responsable de un ataque en su territorio, mientras que Kuwait reportó la detección y neutralización de varios drones hostiles en su espacio aéreo. En Irán, el jefe militar Ali Abdollahi se reunió con el líder supremo, Mojtaba Khamenei, y recibió «nuevas directrices» para continuar las operaciones.
Los Guardianes de la Revolución amenazaron con atacar intereses estadounidenses en la región si sus petroleros son atacados, luego de que un caza estadounidense disparara contra dos buques con bandera iraní el viernes. Irán mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz, una vía clave para el tránsito de petróleo y gas, mientras que la Marina estadounidense mantiene un bloqueo y desvía buques hacia o desde puertos iraníes.
El conflicto, desatado el 28 de febrero por un ataque de Israel y Estados Unidos contra Irán, ha causado miles de muertos, principalmente en Irán y Líbano, y afecta la economía mundial por el alza de los precios de la energía.
