El especialista en psicología del comportamiento Xavier Guix señaló que las personas consideradas ‘demasiado buenas’ suelen ser obedientes y ordenadas, y corren el riesgo de descuidar sus propios deseos. Recomendó aprender a poner límites.
El psicólogo Xavier Guix, referente en el ámbito del crecimiento personal y la psicología del comportamiento, participó del ciclo Aprendemos Juntos 2030 de BBVA, donde abordó las características de las personas consideradas ‘demasiado buenas’ y los riesgos asociados a esa conducta.
Guix explicó que estas personas suelen tener un fuerte sentido del deber, adquirido desde la infancia por influencia de padres estrictos. ‘Son personas con un principio fundamental: el sentido del deber es obedecer’, afirmó. Ilustró su punto con el caso de una paciente que declaró no hacer nada si no es por obligación, lo que, según el especialista, muestra que ‘ser demasiado obediente significa que no se sabe decir que no, que siempre se cumple con las expectativas y que no hay límites’.
Como segunda característica, Guix mencionó que estas personas suelen ser ordenadas. Señaló que algunos niños que vivieron situaciones de caos en su hogar se organizan desde pequeños para evitar repetir esas experiencias. ‘Crecen de forma obsesivamente ordenada con tal de no volver a vivir aquello que los hizo sufrir tanto en su casa, que era aquel desorden’, indicó.
El psicólogo advirtió que estos patrones, adquiridos en la infancia, se convierten en ‘guiones de vida’ que se arrastran hasta la adultez. Como consecuencia, ‘una persona que se pasa la vida complaciendo a otros llega un momento en el que descuida sus propios deseos’, alertó.
Guix denominó a esta tendencia como ‘fenómeno de la imposibilidad de dejar de ser bueno’, y mencionó que muchas personas sienten angustia solo al pensar en negarse a quedarse después del horario laboral. Como solución, recomendó aprender a poner límites: ‘No implica poner obstáculos, sino conectar con lo que uno quiere’, concluyó.
