La Cámara de Diputados debatirá el próximo miércoles un proyecto del oficialismo que propone actualizar el régimen de subsidios de Zonas Frías, con foco en hogares vulnerables y regiones históricamente alcanzadas.
La Cámara de Diputados debatirá el próximo miércoles un proyecto del oficialismo que propone actualizar el régimen de subsidios de Zonas Frías. A días de la discusión parlamentaria, fuentes oficiales señalaron que el objetivo es “concentrar la asistencia en hogares vulnerables” y en las regiones históricamente alcanzadas por el beneficio.
La normativa redefine el universo del régimen de Zona Fría y contempla solo a las regiones históricamente incluidas, como la Patagonia, Malargüe y la Puna. Además, incluye la venta de cilindros, garrafas y gas propano a granel en esas áreas.
La iniciativa, que cuenta con dictamen de mayoría, busca ordenar el esquema de financiamiento del sistema energético, fortalecer la focalización de los subsidios y “corregir distorsiones” generadas tras la ampliación del régimen realizada en 2021, cuando se extendió el criterio de zona fría llevando el número de beneficiarios a casi la mitad de los usuarios residenciales con acceso a gas por red.
Fuentes oficiales señalaron que esta distorsión obligó a revisar el esquema de financiamiento, ya que “percibían el beneficio también usuarios con un alto poder adquisitivo o que no les correspondía respecto de su nivel de ingreso”.
El proyecto establece que los beneficios quedarán dirigidos solamente a usuarios incorporados al régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Este padrón incluye hogares con ingresos netos inferiores o iguales a tres Canastas Básicas Totales, quienes cuenten con Certificado de Vivienda Familiar (ReNaBaP), y hogares cuyo integrante posea Pensión Vitalicia a Veteranos de Guerra del Atlántico Sur.
También se consideran hogares que cuenten con al menos un integrante con Certificado Único de Discapacidad (CUD). En ese caso, la Secretaría de Energía deberá evaluar de qué forma el CUD implica necesidad de ayuda económica para el pago de los servicios energéticos. “Así, el beneficio se segmenta por criterios tanto geográficos como socioeconómicos”, destacaron las fuentes.
