Seúl, 19 may (EFE).- El director de Starbucks en Corea del Sur, Son Jung-hyun, fue despedido y el grupo que opera la cadena de cafeterías se disculpó tras una promoción vinculada a la masacre de manifestantes prodemocráticos.
Seúl, 19 may (EFE).- El director ejecutivo de Starbucks en Corea del Sur, Son Jung-hyun, fue despedido y el grupo que opera la cadena de cafeterías en el país asiático se disculpó este martes, tras una promoción de la compañía que desató críticas al ser vinculada a la masacre de manifestantes prodemocráticos.
La campaña promocional «jamás debió haberse realizado», afirmó en un comunicado el presidente del Grupo Shinsegae, Chung Yong-jin, quien sostuvo que «constituye un error inexcusable que trivializa el sufrimiento y los sacrificios de todos aquellos que se han dedicado a la democracia de este país».
Las disculpas se suman al cese del director ejecutivo de Starbucks en Corea del Sur, tan solo un día después del lanzamiento de una campaña para promocionar los nuevos vasos de la cadena de cafeterías. Bautizada como ‘Tank Day’ (Día del tanque), según la agencia local de noticias Yonhap, Starbucks ofrecía descuentos en las tazas metálicas e invitaba a «golpearlas» sobre la mesa. La campaña coincidió con el 46 aniversario del alzamiento prodemocrático en la ciudad surcoreana de Gwangju, una revuelta popular contra la dictadura del general Chun Doo-hwan en 1980 en la que murieron cerca de 600 personas.
Además, grupos cívicos y usuarios de redes sociales señalaron que el término ‘tank’ (tanque) remitía a los vehículos militares desplegados durante la represión de aquel levantamiento, y ridiculizaba la muerte bajo tortura del activista estudiantil Park Jong-chol en 1987, según la agencia de noticias surcoreana Yonhap.
El presidente del conglomerado, ante la polémica, calificó la campaña de «error intolerable» que trivializó el dolor y los sacrificios de quienes lucharon por la democracia, y anunció una investigación sobre cómo fue aprobada la campaña y una revisión de los procesos de marketing de sus filiales.
La disculpa llegó tras las críticas vertidas el lunes por el presidente surcoreano, Lee Jae-myung, en la red social X, donde tildó la promoción de «comportamiento inhumano y depravado» que «insulta la sangrienta lucha de las víctimas».
El levantamiento de Gwangju fue una revuelta popular de 1980 contra la dictadura del general Chun Doo-hwan, considerada como un hito para la democracia del país, que fue sofocada con una violenta represión militar que causó la muerte de cerca de 600 civiles. EFE
