Un estudio del Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA) de la Universidad de Buenos Aires reveló que el 55,74% de los encuestados atraviesa una crisis económica y el 52,31% una crisis vital. Además, el 50,5% no accede a tratamiento psicológico.
Un reciente informe del Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA), dependiente de la Universidad de Buenos Aires, analizó 2.213 casos en todo el país para evaluar el estado psicológico de la población argentina. Los resultados indican que el 55,74% de los encuestados atraviesa una crisis económica y el 52,31%, una crisis vital. Asimismo, el 50,5% manifestó no poder acceder a un tratamiento psicológico.
El estudio también señala que el 97,19% de los participantes utiliza redes sociales y el 58,98% emplea inteligencia artificial (IA), factores asociados con una mayor sintomatología ansiosa y malestar emocional. El profesor Martín De Lellis, titular de la Cátedra I de Salud Pública/Salud Mental de la UBA, afirmó que el uso de la IA con fines terapéuticos se multiplica, especialmente entre los jóvenes, aunque consideró que no representa una sustitución definitiva para casos severos como depresión o conductas violentas. De Lellis también sostuvo que las instituciones aplican barreras de accesibilidad, como copagos o reducción de horarios, en un contexto de presión para restringir recursos.
Patricia Hamra, fundadora y directora del Centro Dos, declaró que a partir de 2025 las consultas aumentaron significativamente, con trastornos de ansiedad, depresión y ataques de pánico entre los más frecuentes. Señaló que muchos pacientes no sostienen tratamientos debido a demoras en hospitales públicos o dificultades económicas. Diego Zapata, psicoanalista y exdirector del Colegio de Psicólogos de Córdoba, agregó que los motivos de consulta incluyen tentativas de suicidio, desbordes emocionales y consumos problemáticos, y que el contexto social y económico incide en la salud mental.
Zapata también indicó que el recorte presupuestario en salud pública y las condiciones de las prepagas dificultan el acceso a tratamientos. En el ámbito privado, señaló que los honorarios referenciales llevan a los profesionales a dar de baja convenios. El especialista vinculó el malestar actual con la incertidumbre económica y la presión social, y diferenció la situación de la pandemia, cuando el Estado ofrecía un discurso de protección.
