El presidente Javier Milei y el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, expresaron posturas divergentes durante el Tedeum del 25 de mayo de 2026, reflejando un contraste de visiones sobre la justicia social y el rol del Estado.
Desde hace aproximadamente tres años, la Argentina se encuentra dividida en torno a la figura del presidente Javier Milei, quien ha planteado dos objetivos: reformar la economía según una versión extrema del liberalismo, donde el Estado no debe existir, y modificar la mentalidad de los argentinos para que no consideren al Estado como solución a sus problemas. A esto último lo denomina “la batalla cultural”, término que algunos asocian al marxista italiano Antonio Gramsci. Milei definió esta postura con la frase: “La justicia social es una inmundicia”.
En ese contexto, ha surgido un antagonista inesperado: la Iglesia Católica, representada por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, quien ha ocupado el rol que dejó vacío Jorge Bergoglio al asumir el papado. Milei y García Cuerva mantienen las formas: el presidente asiste al Tedeum del 25 de mayo, se arrodilla, se persigna y escucha la homilía de su contraparte.
Durante el Tedeum del 25 de mayo de 2026, García Cuerva pronunció una homilía con los siguientes fragmentos:
- “Cuatro hombres acercan a un paralítico a Jesús, alguien que no podía caminar, que no podía pararse por sus propias fuerzas. Hoy también muchos hermanos experimentan estar paralizados en sus esperanzas, en sus oportunidades, en su dignidad. Tenemos la enorme responsabilidad de ayudar a curar tantas parálisis personales, familiares y también sociales, como aquellos cuatro hombres que se hicieron cargo, que no buscaron culpables, sino soluciones”.
- “Ellos podían caminar, y esto los hizo solidarios con el dolor ajeno. La vida seguramente les dio más oportunidades y por eso fueron más sensibles frente al paralítico. No lo dejaron tirado, porque nadie es descartable, nadie es desechable, todos somos importantes. Comenzando por los abuelos, los niños, los enfermos, las personas con discapacidad, los adolescentes y jóvenes atravesados por la droga, los trabajadores informales y precarizados y tantos más”.
- “La sombra de una nube de desmembramiento social se asoma en el horizonte, mientras diversos intereses juegan su partida ajenos a las necesidades de todos. El sálvese quien pueda no es más que la expresión de un individualismo cruel que rompe los vínculos de fraternidad y descompone a la Nación. Porque terminamos siendo solo una suma de individuos en un mismo territorio, donde cada uno piensa en sí mismo y en el propio bienestar”.
Milei sostiene que la Argentina ha despegado hacia la transformación en una potencia. García Cuerva, en cambio, afirmó que “la sombra de una nube de desmembramiento social se asoma en el horizonte” y mencionó a sectores sociales golpeados por la política económica: personas con discapacidad, trabajadores informales, enfermos y abuelos.
Tras la homilía, el diputado “Bertie” Benegas Lynch tuiteó: “El mensaje de García Cuerva fue lamentable e injusto con los logros del gobierno. Algunos militan con sotana el regreso del peronismo que nos dejó 57% de pobres. La permanente demonización del individuo, la riqueza y la romantización de la pobreza, los deja siempre en un mal lugar”. Acompañó el mensaje con un álbum de fotos donde García Cuerva aparece con Sergio Massa, Alicia Kirchner y Malena Galmarini.
El biógrafo presidencial Nicolás Márquez declaró: “Técnicamente, no tiene el menor rigor académico la opinión de un obispillo embrutecido, inmoral y anticristiano. A tal punto esto es así, que el militante García Cuerva se junta jocosamente no con católicos de estricta observancia, sino con malvivientes que militan con él en un partido fundado por un masón que encarceló sacerdotes, quemó iglesias, prohibió las procesiones religiosas, exilió obispos y, como consecuencia de sus herejías, fue formalmente excomulgado en 1955 por Pío XII; me refiero al tirano Juan Perón, de quien el bocón que hoy encabezó el Tedeum es acólito”. Agregó: “En rigor, este sujeto, García Cuerva, es parte de la camada de herejes infiltrados en la Iglesia que el apóstata Bergoglio colocó en lugares de poder. Su falible y precaria opinión tiene un peso minúsculo y solo nos sirve de guía a los argentinos de bien para ratificar que @JMilei está conduciendo el país hacia un rumbo correctísimo. Mucho me hubiese preocupado que el precitado clérigo kirchnerista elogiara la gestión del presidente. Pero, afortunadamente y para tranquilidad de todos, fue crítico de la misma. ¡Un gran alivio!”
La confrontación tiene un costado internacional. El mismo día de la homilía, el papa León XIV advirtió sobre los peligros de la inteligencia artificial y convocó a “desarmarla” o “regularla”. León XIV es uno de los antagonistas de Donald Trump y sus bombardeos, que Milei apoya. Se espera que León XIV visite la Argentina en noviembre de 2026.
Durante su candidatura, Milei calificó al papa Francisco como “comunista” y “el representante del maligno en la tierra”. Posteriormente pidió disculpas, viajó al Vaticano y evita el choque directo con sus herederos.
