La Asociación Naturalista de Ayora y el Valle (ANAV) presentó una denuncia ante la Guardia Civil por la destrucción de más de 30 hectáreas de encinar en Xalans, Valencia, donde se proyecta un parque solar. La empresa Promonrfg Solar Fotovoltaica I SL cuenta con autorización administrativa, pese a la oposición de la Dirección General de Medio Natural y Animal.
La Asociación Naturalista de Ayora y el Valle (ANAV) presentó una denuncia ante la Guardia Civil por la destrucción de más de treinta hectáreas de bosque de encinas en el término municipal de Xalans, en el Valle de Cofrentes. Los trabajos afectan a un encinar de repoblación de unos 25 años, con ejemplares que superan los tres metros de altura. El área, conocida como “Camp”, es propiedad de Promonrfg Solar Fotovoltaica I SL y se encuentra en proceso de transformación para la instalación de un parque de paneles solares.
Según el comunicado difundido por ANAV, este encinar fue plantado en el año 2000 gracias a fondos públicos de la Unión Europea destinados a la reforestación de tierras agrícolas. Para la asociación, resulta “incoherente” que una nueva directriz comunitaria permita ahora la destrucción del bosque para implantar una gran extensión de placas solares.
La actuación de la empresa cuenta con autorización administrativa, pese a la oposición formal de la Dirección General de Medio Natural y Animal. En uno de los informes realizados durante la tramitación de permisos, este organismo advertía que la instalación de placas supondría la pérdida de un encinar ya consolidado. Por este motivo, pidió la exclusión de las parcelas 13, 14 y 17 para salvaguardar el bosque, pero la Generalitat finalmente autorizó el conjunto del proyecto y legalizó la tala de las zonas repobladas, que siguen clasificadas oficialmente como terreno forestal.
Desde ANAV calificaron de “absurdo” arrasar un bosque de encinas, considerado el principal ecosistema terrestre de absorción de dióxido de carbono (CO2), bajo el argumento de reducir las emisiones de este mismo gas con la implantación de energías renovables. La entidad sostuvo que tanto el gobierno valenciano como el español promueven proyectos de alto consumo de superficie y elevados costes, dejando de lado la promoción de comunidades energéticas locales y el autoconsumo de energía solar sin necesidad de grandes infraestructuras.
La asociación recordó que la tala se está llevando a cabo en mayo, durante la principal época de nidificación de aves y reproducción de fauna, en una zona de alto valor ambiental incluida en la Red Natura 2000 (ZEPA). Subrayaron que esta circunstancia debió evitarse, y lamentaron la falta de actuación de los promotores y autoridades medioambientales para impedir daños de esta magnitud.
El caso de Xalans no es aislado, ya que en el conjunto del Valle de Ayora existen proyectos de energías renovables que ocupan al menos 2.000 hectáreas de terrenos agrícolas y forestales con paneles solares. A esto se suman 215 aerogeneradores en las cimas de las montañas y una extensa red de líneas eléctricas. Para ANAV, esta situación representa un “saqueo y destrucción del patrimonio natural de la comarca”, evidenciando el conflicto entre la expansión de las renovables y la conservación de los ecosistemas locales.
La controversia generada en Xalans refleja el desafío de armonizar la transición energética con la protección de los ecosistemas autóctonos. El avance de las renovables en la comarca exige revisar los criterios de implantación para equilibrar la necesidad de energía limpia con la preservación de los hábitats y la biodiversidad, así como garantizar que los procesos de decisión integren no solo la urgencia ambiental global, sino también la realidad y el valor del entorno local.
