Con una campaña récord proyectada en 68 millones de toneladas, el cereal se posiciona como uno de los principales motores de generación de divisas para el país, según datos difundidos en el Congreso Maizar 2026.
En el marco del Congreso Maizar 2026, la economista de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), Nicolle Pisani Claro, brindó declaraciones sobre la campaña de maíz en curso. Según informó, se proyecta una cosecha récord de 68 millones de toneladas, lo que representa un incremento de 16 millones de toneladas respecto de la campaña 2024-2025.
Pisani Claro afirmó que Argentina es el tercer exportador de maíz a nivel mundial y que el producto llega a más de 80 mercados. Además, señaló que aproximadamente el 57% de la producción se destina a exportaciones, generando ingresos por alrededor de 6.600 millones de dólares. En abril de 2026, las exportaciones agroindustriales ya registraron ingresos cercanos a los 2.400 millones de dólares, y la liquidación de divisas se intensificará en los próximos meses a medida que avance la comercialización de la cosecha.
La economista destacó el papel de la provincia de Córdoba, que concentra entre el 30% y el 35% de la producción nacional de maíz. No obstante, señaló que la distancia respecto de los puertos genera desafíos logísticos y mayores costos de transporte, por lo que muchas regiones optan por agregar valor en origen.
En cuanto al uso del maíz, Pisani Claro explicó que se emplea como alimento para la producción de carne aviar, porcina, vacuna y láctea, y que el bioetanol de maíz absorbe alrededor del 4% de la producción. Consideró que el crecimiento del cultivo puede ampliar las exportaciones y generar más empleo e industria en las zonas productivas.
Consultada sobre la competencia histórica entre soja y maíz, sostuvo que diversas políticas y la incorporación de tecnologías como la siembra directa desde la década de 1990 modificaron el mapa agrícola argentino, incentivando o desincentivando una u otra producción.
Respecto de la infraestructura, la economista señaló que la falta de infraestructura vial y logística sigue siendo un problema para mover la producción. Si bien reconoció el estado de las rutas y caminos rurales en Córdoba, indicó que persisten dificultades en otras regiones clave para el transporte hacia los puertos.
Finalmente, Pisani Claro se refirió a las condiciones climáticas y descartó riesgos importantes para la cosecha de maíz en curso. Afirmó que las principales cuestiones climáticas más pronunciadas comenzarían a presentarse hacia la primavera, y que eventuales lluvias fuertes podrían impactar más sobre la futura campaña de trigo que sobre el maíz actualmente en proceso de cosecha.
