El delantero alemán abrió el marcador en el inicio del partido decisivo del torneo continental.
La final de la Champions League comenzó con un gol tempranero de Kai Havertz, quien marcó el 1-0 para el Arsenal a los pocos minutos del encuentro. El delantero alemán aprovechó una desatención de la defensa rival tras una recuperación en el mediocampo y definió con un remate potente ante la salida del arquero.
El gol se produjo en una jugada colectiva del equipo dirigido por Mikel Arteta, que sorprendió al estadio al romper la paridad inicial cuando ambos equipos se estaban acomodando en el campo. Este tanto obligó a modificar los planes tácticos previstos por los entrenadores, incrementando la intensidad del juego en los minutos siguientes.
