A través de una resolución publicada en el Boletín Oficial, se oficializó la creación de un registro de talleres privados, se eliminó la regulación nacional de tarifas y se estableció una base de datos unificada para la revisión técnica obligatoria.
La Verificación Técnica Vehicular (VTV) comenzó una nueva etapa en la Argentina. A través de una resolución publicada este miércoles en el Boletín Oficial, el Gobierno reglamentó la apertura del sistema para que talleres privados puedan realizar la Revisión Técnica Obligatoria (RTO).
La medida apunta a aumentar la oferta de prestadores, generar competencia y reducir la intervención estatal en el funcionamiento del servicio. La decisión impacta en los 15.784.385 vehículos que forman parte del parque automotor argentino en circulación.
La resolución instrumenta varios de los cambios introducidos por el Decreto 196/2025, que modificó la reglamentación de la Ley Nacional de Tránsito. El impacto concreto de la medida dependerá de la adhesión de las provincias y de la velocidad con la que nuevos talleres ingresen al sistema.
Uno de los puntos centrales es la apertura definitiva del Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos, que a partir de ahora será público, gratuito y digital. Los establecimientos interesados podrán inscribirse mediante la plataforma Trámites a Distancia (TAD) y, una vez habilitados, estarán autorizados para realizar revisiones de vehículos particulares, comerciales, de pasajeros, de carga, antiguos o especiales.
Los talleres deberán acreditar capacidad técnica, contar con equipamiento específico y designar un director técnico, que obligatoriamente deberá ser un ingeniero matriculado. Además, quedarán sujetos a auditorías posteriores a cargo de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT).
Equipamiento requerido y costos estimados
La resolución establece requisitos mínimos de equipamiento. Los talleres deberán contar con frenómetro, alineador óptico de faros con luxómetro, detector de holguras en dirección y suspensión, dispositivos para verificar alineación de dirección y amortiguación, decibelímetro, analizadores de gases para motores nafteros y diésel, e instrumentos para controlar el desgaste de los neumáticos. También deberán disponer de una fosa de inspección o elevador, sistemas de comunicación interna y herramientas específicas.
Constantino Abella Roigt, presidente de Control Vehicular Argentino (CVA), estimó que antes de la reforma la inversión para montar una línea de vehículos livianos oscilaba entre US$50.000 y US$60.000. Con la incorporación de nuevos centros, la inversión podría reducirse a entre US$40.000 y US$50.000.
Precios libres y competencia
La normativa establece que el valor de la revisión técnica será acordado libremente entre el usuario y el taller, sin regulación nacional. El resultado dependerá de la cantidad de actores que ingresen al sistema y de la dinámica competitiva en cada región.
Cambios para los conductores
Los autos cero kilómetro deberán realizar su primera revisión técnica a los cinco años de su patentamiento inicial. Hasta los diez años de antigüedad, la revisión tendrá una vigencia de dos años. Superado ese plazo, será anual. Los usuarios podrán realizar la revisión antes de su vencimiento. Los talleres entregarán una constancia digital y una oblea física para adherir al parabrisas.
La adhesión de las provincias
La implementación práctica del nuevo esquema depende de la postura de las jurisdicciones. La provincia de Buenos Aires anticipó que no acompañará las modificaciones. El ministro de Transporte bonaerense, Martín Marinucci, sostuvo que “abrir el sistema de manera indiscriminada podría generar diferencias en los estándares de verificación y dificultades para auditar los controles”. También señaló que una liberalización total podría concentrar los prestadores en el conurbano y dejar sin cobertura a otras zonas.
