Carlos Alberto «Indio» Solari, líder de la banda Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, falleció a los 75 años. Su obra, desarrollada desde los márgenes del circuito comercial, marcó a generaciones de argentinos durante más de tres décadas.
Carlos Alberto «Indio» Solari, cantante, letrista y compositor de la banda Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, falleció a los 75 años. Su muerte fue confirmada por fuentes cercanas a la familia.
Solari nació en Paraná, Entre Ríos, el 17 de enero de 1949. Junto al guitarrista Skay Beilinson fundó en 1976 una de las bandas más influyentes del rock argentino, que se mantuvo activa hasta 2001. Los Redonditos de Ricota, conocidos popularmente como «Los Redondos», construyeron una base de seguidores masiva sin recurrir a los canales tradicionales de difusión, como la radio o la televisión.
El grupo editó ocho álbumes de estudio entre 1985 y 1996. Los primeros cuatro —Gulp! (1985), Oktubre (1986), Un baión para el ojo idiota (1988) y ¡Bang! ¡Bang!!… Estás liquidado (1989)— son considerados por la crítica como una tetralogía que definió el sonido y la lírica de la banda. Las letras de Solari incorporaban referencias a la literatura, el cine y la política, y frases como «Todo preso es político» o «El futuro llegó hace rato» se convirtieron en lemas replicados en banderas, remeras y calcos.
Los recitales de la banda, realizados en estadios de fútbol como el de Huracán (1994) o River Plate, congregaron a decenas de miles de personas. El show en el estadio de Huracán de diciembre de 1994 fue uno de los más concurridos del rock argentino hasta ese momento. La banda se disolvió en 2001 tras una serie de conflictos internos.
Luego de la separación, Solari continuó su carrera solista. En 2004 publicó su primer álbum, El tesoro de los inocentes (Bingo Fuel), y ofreció recitales multitudinarios en Tandil, Gualeguaychú y Olavarría. En 2007, durante una conferencia de prensa en el Hotel Savoy de Olavarría, pronunció un discurso transmitido en vivo por Crónica TV que amplificó su figura más allá del ámbito del rock subterráneo.
Solari se caracterizó por mantener un perfil bajo, conceder escasas entrevistas y vestir de manera informal, con jean, suéter y remera. Su obra fue objeto de estudios académicos y homenajes en distintos ámbitos culturales. Su muerte se produce en un contexto de duelo para el rock argentino, que ya había perdido a figuras como Luis Alberto Spinetta (2012) y Gustavo Cerati (2014).
