En el Día del Periodista, la Iglesia Católica argentina instó a los profesionales de la comunicación a ejercer su labor con responsabilidad y a tender puentes, mientras organizaciones del sector denuncian un aumento de agresiones.
En el marco del Día del Periodista, que se celebra este domingo en Argentina, la Conferencia Episcopal Argentina emitió un comunicado de reconocimiento a los profesionales de la comunicación. El texto, firmado por el obispo auxiliar de San Isidro y secretario general del organismo, Raúl Pizarro, y por el sacerdote Máximo Jurcinovic, director de la Oficina de Comunicación y Prensa, destacó la importancia de la tarea periodística para la sociedad.
La Iglesia alentó a los periodistas a promover “una cultura capaz de escuchar, dialogar y tender puentes entre las personas” y subrayó la necesidad de realizar una labor “responsable y comprometida”. Además, señaló que el periodismo debe ser “un instrumento de encuentro y no de división”, en sintonía con lo expresado por el Papa León XIV.
Los obispos también recordaron con gratitud a quienes fallecieron y “dejaron una huella fecunda en el ejercicio de su vocación”. “Pedimos al Señor que fortalezca a todos los periodistas en su misión cotidiana, para que, con responsabilidad, honestidad y esperanza, sigan siendo servidores de la verdad y del bien común”, indicó el comunicado. El mensaje concluyó solicitando la protección de Nuestra Señora de Luján para quienes ejercen esta profesión.
Argentina conmemora cada 7 de junio el Día del Periodista, en referencia a la fundación de La Gazeta de Buenos Ayres en 1810. En el último año, la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) y el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) advirtieron sobre un deterioro de la libertad de expresión. FOPEA registró 278 ataques contra la libertad de expresión durante 2025, la cifra más alta desde el inicio de su monitoreo en 2008, y atribuyó al Gobierno el 85 % de los casos de “discurso estigmatizante” contra periodistas. En respuesta, ADEPA lanzó una campaña bajo el mensaje: “No vamos a dejar de hacer nuestro trabajo porque nos agredan, tampoco vamos a hacerlo para que nos aplaudan”.
