A una semana de la primera vuelta presidencial, el senador electo Rafael Nieto Loaiza publicó un análisis en el que señaló diez fallas en la estrategia electoral de la candidata Paloma Valencia.
A una semana de la primera vuelta presidencial, que dejó en carrera al oficialista Iván Cepeda y al abogado de oposición Abelardo de la Espriella, continúan los análisis sobre lo ocurrido el 31 de mayo de 2026. En esa jornada, la senadora del Centro Democrático Paloma Valencia obtuvo el 6,92% de los votos y quedó fuera de la definición.
El congresista electo del partido, Rafael Nieto Loaiza, publicó en su columna en El Colombiano un texto titulado ‘Decálogo de errores’, en el que expuso lo que consideró fallas en la campaña de Valencia. Según Nieto Loaiza, esos errores llevaron a una diferencia de más de 34 puntos entre De la Espriella y Valencia.
Nieto Loaiza afirmó que ‘es indispensable hacer un examen crítico’ para entender el alcance del resultado electoral. Horas después de la derrota, el expresidente Álvaro Uribe Vélez y la propia Valencia adhirieron a la campaña de De la Espriella, quien ganó la contienda con el 43,74% de los sufragios, frente al 40,90% de Iván Cepeda.
En el primer punto, Nieto Loaiza atribuyó parte de la responsabilidad al expresidente Álvaro Uribe Vélez, señalando que ‘dejó crecer el monstruo’ en referencia a Abelardo De la Espriella, quien se posicionó en sectores de la base uribista. Agregó que la falta de claridad en el respaldo a Valencia permitió que en un sector de la base ‘ya había calado la percepción de que De la Espriella podía representar sus ideas’.
En el segundo punto, indicó que la designación de Valencia como candidata fue tardía y que surgieron divisiones internas con sus colegas María Fernanda Cabal y Paola Holguín. ‘No solo no estaban con su compañera, sino que hicieron declaraciones que dejan ver que apoyaban a De la Espriella’, afirmó.
El tercer error se refirió a la estrategia posterior a la consulta interna del partido. Nieto Loaiza mencionó que se ‘tuvo dificultades para definir el posterior mensaje de campaña’ tras la victoria en la Gran Consulta por Colombia del 8 de marzo. A su juicio, la falta de una narrativa clara y la tardanza en el ajuste del discurso generaron desconcierto entre los votantes.
El cuarto punto abordó la elección de Juan Daniel Oviedo como fórmula vicepresidencial. Aunque lo describió como ‘un formidable ser humano’, sostuvo que ‘no era la fórmula vicepresidencial adecuada’. En un país que calificó como ‘machista y misógino’, la decisión de sumar a una mujer y un hombre abiertamente gay resultó ‘políticamente costoso’.
En el quinto error, destacó que las diferencias públicas entre Valencia y Oviedo enviaron ‘un mensaje político confuso’ al electorado, a pesar de los intentos de mostrar unidad. Según Nieto Loaiza, esa situación generó la salida de un segmento del electorado tradicional uribista, que migró hacia De la Espriella.
‘Los más conservadores, los cristianos, la reserva y los veteranos, dejaron de sentirse representados’, expuso el senador electo. Además, advirtió que la campaña ‘no fue capaz de aclarar la ristra de falsedades de las bodegas de De la Espriella sobre Paloma y Oviedo’, lo que incrementó la desinformación y la desconfianza.
En el sexto error, Nieto Loaiza advirtió sobre la decisión de entregar el manejo político de la campaña a figuras ‘sin votos’ y, en algunos casos, con ‘imagen cuestionada en la opinión pública’. En el séptimo, se enfocó en la apuesta de sumar a partidos y políticos tradicionales que no aportaron respaldo electoral, pues no hicieron trabajo con sus bases en las regiones.
‘La campaña se equivocó además al no establecer a los que llegaron compromisos puntuales y verificables. Paloma y Oviedo se quedaron con el pecado y sin el género’, remarcó. El octavo punto señaló la ausencia de una estrategia comunicativa veraz, pues el lema ‘súmate’ fue, a su parecer, insuficiente para transmitir la propuesta.
En el noveno error, indicó que se subestimó a De la Espriella y no se respondió a sus ataques. Criticó la ausencia de una línea de confrontación política y de una estrategia de defensa ante la ‘guerra sucia’. Precisó que ‘la campaña siempre estuvo indefensa’, mientras el abogado ‘acudió a todo para vencer a Paloma’.
Finalmente, en el décimo error, Nieto Loaiza concluyó que la campaña ‘no leyó adecuadamente la realidad política y social del país’. Señaló que hubo una sobreestimación de la demanda de propuestas de unidad y reconocimiento de la diversidad, cuando el electorado ‘es visceralmente emocional y está profundamente polarizado, dividida entre Petro y contra Petro’.
Mencionó que el debate exigía posturas entre ‘el diálogo con los bandidos y el combate sin cuartel contra ellos, entre el miedo al comunismo y el miedo a la extrema derecha’. Según Nieto Loaiza, esa percepción llevó a que Valencia y Oviedo ‘terminaron diluidos en una percepción de centro tibio y débil’ y que la idea del voto útil alejó a millones de simpatizantes.
