El árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, deportado desde Miami tras ser retenido 11 horas por autoridades migratorias, fue recibido este miércoles por una multitud en el estadio de Mogadiscio y por altos funcionarios del gobierno somalí.
El sueño de Omar Abdulkadir Artan de convertirse en el primer árbitro de Somalia en dirigir un Mundial se interrumpió tras ser retenido e interrogado durante 11 horas por las autoridades migratorias de Estados Unidos en Miami, y posteriormente deportado. Este miércoles, a su llegada a Mogadiscio, capital de Somalia, fue recibido por una multitud que colmó el estadio local.
El estadio de Mogadiscio, con capacidad para 65.000 espectadores, se llenó de asistentes que portaban banderas y pancartas. Al ingresar al campo de juego, Artan fue levantado en brazos por la multitud, según imágenes difundidas en redes sociales.
En el aeropuerto y en el estadio estuvieron presentes el ministro de Defensa de Somalia, Ahmed Moalim Fiqi, y otros altos funcionarios del gobierno, lo que otorgó carácter de recepción oficial al evento.
Artan declaró: “Lo que pasó, pasó, y es el destino. Somalia pertenece a todos nosotros. Vayan bien o mal las cosas, quiero pedir a los jóvenes que no pierdan la esperanza en nuestro país. Esa bandera es nuestra”.
